Alimentación y tabaquismo. Por Dra. Mónica Núñez

0

     Una preocupación o un pretexto para dejar de fumar es el manifestar que se aumentará de peso. :Los kilos de más no son excusa para dejar de fumar. Aunque la comunidad médica ha constatado que el abandono del tabaquismo genera un sobrepeso, también se ha comprobado que este aumento es transitorio y no supone riesgo alguno para la salud.

      En diciembre de 2006, el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo  en España, hizo publica la ‘Encuesta sobre conocimientos, actitudes, creencias y conductas en relación al consumo de tabaco, en la que se constató que una de cada cuatro mujeres y un 5.5%  de los hombres no dejaban de fumar por el miedo a engordar. Es fundamental que asuman este hecho y no se minimice porque puede convertirse en una excusa para volver a fumar.

Ahora bien el peso aumenta entre 2 y 4 kilogramos durante los cuatro primeros meses, que se pueden perder con la misma facilidad, una vez que haya desaparecido la ansiedad y superado la dependencia,  pues se originaron  como consecuencia de un desorden pasajero en las comidas.

Seguir ganando peso cuando se ha superado la fase física de dependencia, puede convertirse en un problema de salud de primer orden. El peligro es cambiar el hábito de fumar por el hábito de comer mal y en exceso.

     Esto explica lo injustificable de que muchas personas culpan el “dejar de fumar” a los  kilogramos que han engordado,  y  a un cambio metabólico acompañado de esta  fase de ansiedad en la que algunos alimentos pueden funcionar como “ansiolíticos”. Los siguientes son los malos hábitos que se adquieren.

 

tabaquismo (2)

CAUSAS

     La nicotina modifica el metabolismo,  aumenta el consumo energético y disminuye artificialmente la masa grasa del organismo. Cuando se deja de fumar y se mantiene la ingesta calórica se tiende a ganar el peso equivalente a ingerir cada día unas 300 calorías. Para no ganar peso habría que consumir  menos calorías desde el día que se deja de fumar.

     Dejar el tabaco genera ansiedad, que se traduce en mal humor, nerviosismo y sensibilidad extrema, incluso, malestar físico y taquicardias. Aunado al malestar que se siente al comer de manera desordenada y en demasiada cantidad.

     Se trata de una conducta sustitutiva. Debida a la liberación de transmisores cerebrales (noradrenalina y serotonina) que se alivia a veces picoteando alimentos. Las teorías son que muchos fumadores tienen cierta fijación oral y necesitan ponerse algo en la boca  las primeras semanas después de dejar de fumar.

Tabaquismo 2

LA COMIDA DEBE SER UNA ALIADA, NO UNA TRAMPA.

      Quién ha sido capaz de dejar una droga tan adictiva como el tabaco, con todo el esfuerzo que supone, no puede permitirse caer en una mala  ingesta de alimentos  que sustituyan al cigarro. El plan de alimentación se debe basar en ayudar a limpiar al organismo de las toxinas del tabaco, combatir la ansiedad para superar la abstinencia de la nicotina.

     Aprender a comer sano para mantenerse en un peso saludable. No aumentar de peso más de cuatro kilos. No iniciar un menú de adelgazamiento hasta después de seis meses,  desde que se abandonó el tabaco, para evitar aumentar la ansiedad.

dieta-mediterranea

PAUTAS MÉDICAS Y LIMPEZA DEL  ORGANISMO

  1. El humo del tabaco contiene nicotina, una de las sustancias más adictivas, y otros compuestos venenosos que intoxican el organismo. Por ello hay que tomar más agua natural, un vaso de agua cada vez que aparezca la ansiedad al tabaco, al beber más líquido, se orina más y se eliminan antes los tóxicos.
  1. Hay que intentar tener una alimentación rica en verduras y frutas para completar la desintoxicación.
  2. Planear menús semanales, comprar sólo lo necesario para elaborar el menú.
  1. Comer 5 veces al día, utilizando alimentos con nutrientes relajantes: frutos secos, piña natural, avena con agua, ensaladas con lechuga.
  1. Alimentos que depuran como apio, pera y manzana y alimentos bajos en calorías para los momentos de crisis: fresas, gajos de naranja, zanahoria, jícama, pepinos, uvas, tes o infusiones, yogures descremados.
  2. Cuando apetece algo dulce: gelatina, Ocasionalmente chicles y caramelos sin azúcar, refrescos light, chocolate solo para momentos muy especiales. Prescindir de los excitantes: café, té, refrescos de cola.

       7. Combatir la ansiedad, con ayuda médico-psiquiátrica, incluso si fuera necesario con algún medicamento; el objetivo será contrarrestar la mayor producción de adrenalina, que explica el nerviosismo y el trastorno de ansiedad que hace  comer más al ex fumador.

     La comida sabe mejor cuando se ha dejado de fumar. Las terminaciones sensitivas del gusto y el olfato se regeneran en pocos días y se disfruta mucho más de los sabores, los aromas y las fragancias.

Acerca del autor

Redacción

Somos un grupo de profesionales de la información y comunicación radiofónica y televisiva y ésta es nuestra ventana para expresar con libertad y responsabilidad puntos de vista sobre el acontecer nacional.

Su dirección de correo no será publicada, revise los campos marcados*