Alimentación Antiansiedad. Por Dra. Mónica Núñez

0

El ritmo apresurado de vida en las ciudades, los problemas sociales, económicos, las complicaciones en la salud, son los detonadores más comunes de un estado emocional llamado ansiedad, la cual se dispara como una reacción instintiva del organismo frente a factores mencionados.

Las personas que cursan con esto, es frecuente que tengan pensamientos negativos, creencias equivocadas, sentimientos reprimidos, obsesiones y prejuicios, que pueden llegar a obstaculizar las actividades diarias.  Incluso una manifestación persistente de esta enfermedad se entrelaza  con la necesidad de comer constantemente, esto es  por el estado de desesperación constante en la cual se vive o  que el paciente no disfruta de lo que hace o lo que tiene, por el contrario los pensamientos están  siempre en actividad, de lo que quedo pendiente o lo que se hará posteriormente; quien lo padece esta en  sensación de angustia y desesperación permanentes.

De acuerdo a múltiples investigaciones neurológicas, laS causas pueden deberse a modificaciones en los neurotransmisores, que son activos químicos que se liberan en el sistema nervioso central a nivel del cerebro para que realice de manera adecuada algunas  de  sus actividades. Uno de estos neurotransmisores es la hormona llamada serotonina, la cual actúa importante en estados emocionales como lo son el humor, la tristeza,  la actividad sexual, el sueño, la temperatura corporal y el apetito entre otros.

La serotonina actúa en el hipotálamo (glándula que regula múltiples funciones del organismo) a nivel de la corteza del cerebro humano,  por ello cuando su producción se modifica puede desencadenar alteraciones como ansiedad y apetito constante.

Es aconsejable si se sospecha de esta enfermedad acudir a un facultativo  en psiquiatra o al neurólogo, quienes deben puntualizar el diagnóstico preciso, y si este trastorno fue por alteración en neurotransmisores, es factible  que se le  prescriban fármacos y terapias psiquiátricas personalizadas.

Incluso está perfectamente demostrado que en etapas iniciales, y probablemente en toda la historia natural de la ansiedad, parte del manejo terapéutico sea con una alimentación balanceada que contenga:

Carbohidratos  complejos que  actúan como tranquilizantes al incrementar la cantidad de serotonina.

Triptófano, aminoácido contenido en los alimentos proteicos,  también  precursor de la serotonina.

ansiedad 2

ALIMENTACION ANTIANSIEDAD

Un síntoma frecuente es  la sensación de hambre, el paciente cursa con una alimentación deficiente  en vitaminas minerales y nutrientes,  pues  deja de consumir  alimentos por largas horas disminuyendo  la glucosa en sangre y lo predispone fisiológicamente a demandar alimento, pero generalmente lo que  busca es lo menos nutritivo.  A continuación se  menciona algunos lineamientos nutricionales para este tipo de pacientes.

  • Debe haber una alimentación balanceada y los nutrientes deben estar encaminados a que haya un peso adecuado, ya que es frecuente el sobrepeso y  la obesidad  en  los estados de ansiedad.
  • El régimen debe dividirse en cinco a seis comidas diarias, 3 principales y 3 colaciones.
  • Cuando cursa con obsesiones el paciente está en nerviosismo y tensión, siente la necesidad de comer a lo largo de todo el día, esta lábil a buscar dulces, frituras y antojitos etc. que suelen llenar una sensación de vacío epigástrico, sin pensar en que el peso se incrementará.
  • Tomar pequeñas cantidades de comida pueden hacer que los niveles de azúcar en sangre permanezcan iguales. Los refrigerios o colaciones pueden ser de jugos naturales, frutas y gelatinas.
  • Algunos pescados son ideales por su contenido proteico y omega 3 que reduce las enfermedades cardiovasculares, fuente de magnesio que  estimula la relajación.
  • Los lácteos contiene triptófano, aminoácido destacado por su capacidad de mejorar los estados de ánimo y mejora el buen humor.
  • Las oleaginosas como las almendras poseen un alto contenido de magnesio, inducen al buen funcionamiento de las neuronas. Se deben comer con moderación por su alto valor calórico.
  • Los frutos secos contienen vitamina B, esta participa en la formación de serotonina
  • Las frutas como el durazno tienen vitaminas, minerales y fibra que da sensación de saciedad.
  • El plátano fruta enriquecida en potasio, ayuda al fortalecimiento del sistema nervioso, también es de consumo es ocasional y
  • Las algas poseen altos niveles de magnesio y triptófano, nutrientes ya mencionados en sus funciones para dar sensación de tranquilidad y armonía.
  • El chocolate negro (sin azúcar), es excelente tranquilizante, reduce el cortisol, hormona que produce estrés.
  • Hay que consumir agua natural y líquidos claros.
  • Mantener algún tipo de actividad física, brinda beneficios corporales y mentales.
  • Evitar sustancias como cafeína alcohol y tabaco.
  • Tener horarios adecuados para dormir y tener lapsos de descanso.

Por lo tanto la terapéutica y el  tipo de alimentación saludable y  los hábitos adecuados pueden contribuir a mantener en equilibrio las emociones  aún en las situaciones cotidianas o estresantes.

Bibliografía

  1. Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Trastornos de Ansiedad en Atención Primaria. http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_430_Ansiedad_Lain_Entr_compl.pdf
  2. http://ipsi.uprrp.edu/opp/pdf/materiales/ansiedad_esp.pdf . Institutos nacionales de la salud.
  3. https://noeliaperezpsicologa.com/wp-content/uploads/alimentos-antiestres.pdf

 

 

 

Acerca del autor

Redacción

Somos un grupo de profesionales de la información y comunicación radiofónica y televisiva y ésta es nuestra ventana para expresar con libertad y responsabilidad puntos de vista sobre el acontecer nacional.

Su dirección de correo no será publicada, revise los campos marcados*