Enrico Caruso es para los conocedores de la materia uno de los grandes tenores de la historia y en especial durante en la década de los años 1920, recién finalizada la Primera Guerra Mundial. Hoy hablamos de él en el aniversario número 98 de su muerte, el  2 de agosto de 1921.

Enrico es también considerado pionero de la música grabada, y uno de los íconos musicales del siglo pasado gracias a su enorme voz

Pasó su niñez en Nápoles donde nació, para no variar, en el seno de una familia pobre. Desde niño tuvo inclinaciones por el canto y  fue parte del coro de su parroquia. pese a que trabajaba para ayudar a su familia desde los 10 años de edad; Enrico interpretaba canciones populares en la ciudad en sus ratos de ocio.

Tomó clases con Guglielmo Vergine, y a los 22 años debutó en 1895, en L’Amico Francesco de Domenico Morelli, marcando una influencia definitiva  entre los tenores de la época.

Su carrera abarcó desde 1895 hasta 1920 e incluyó un récord de 863 apariciones en el Metropolitan Opera de Nueva York.

Cuando  Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial en 1917, Caruso recolectó dinero para causas relacionadas con la guerra dando conciertos y participando en emisiones de Liberty Bond. Al mismo tiempo el tenor  invirtió parte de sus ingresos por los derechos de grabación y honorarios por cantar y al final  de la guerra en 1918, los impuestos por ingresos de Caruso ascendían a 15 mil dólares, de los de ese tiempo​

Cantó en las salas de ópera más importantes del mundo, y fue el primer tenor del Metropolitan Opera en Nueva York durante 17 años. Su repertorio era de unas 60 óperas, casi todas en italiano, aunque también cantaba en francés y en inglés. Asimismo, tenía un repertorio de unas quinientas canciones, desde canciones napolitanas y tradicionales de Italia hasta temas populares de la época.

Fue el primer vocalista de la historia en realizar grabaciones sonoras de canciones y realizó cerca de 260 grabaciones en discos de 78 rpm. El 8 de abril de 1904, grabó Mattinata, canción de Ruggero Leoncavallo que se considera como la primera canción compuesta para ser grabada. Más aún, su registro de 1902 de Vesti la giubba, de Pagliacci (Payasos), de Leoncavallo, fue el primer disco con un millón de copias vendidas.

El timbre de su voz  decayó al paso de los años  pero eso no le impidió salir de gira por Sudamérica e incluso venir a México en 1920

Caruso era un fumador empedernido y  como no hacía ejercicio además de trabajar mucho, esto se relejó de inmediato en su salud. Murió en 1921 debido a una pleuresía, y fue enterrado en Nápoles, si tierra natal.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here