Hoy recordamos a uno de los dioses de la cultura mesoamericana, llegando a considerarse como el dios principal del panteón prehispánico. hablaremos hoy de Quetzalcóatl.

El nombre de Quetzalcóatl se compone de dos palabras de origen náhuatl: quetzal, que es un ave de hermoso plumaje que habita la selva centroamericana, y cóatl, que significa “serpiente”. Sus influencias culturales abarcaron gran parte de Mesoamérica, incluyendo a las culturas maya y mixteca, aunque los mayas lo retomaron como Kukulkán o Gucumatz y es más conocida la versión de la cultura tolteca. Los aztecas incorporaron esta deidad a su llegada al valle de México.

También considerado como “La Serpiente Emplumada”, representa la dualidad inherente a la condición humana: la “serpiente” es cuerpo físico con sus limitaciones y las “plumas” son los principios espirituales. Otro nombre aplicado es Nahualpiltzintli, “príncipe de los nahuales”. Quetzalcóatl es también el nombre náhuatl de los mesías mesoamericanos y el título de los sacerdotes supremos de la religión tolteca.

Se manifestó en diversos profetas históricos, el último de los cuales fue Ce Ácatl Topiltzin, rey de Tula, que vivió entre los años 895 y 947 de la era cristiana. Según investigaciones, nació un 13 de mayo.

Sus enseñanzas quedaron recogidas en ciertos documentos llamados Huehuetlahtolli, transmitidos por tradición oral y puestos por escrito por los primeros cronistas españoles. Se han publicado traducciones parciales de los mismos, la última debida al antropólogo Miguel León-Portilla. Este concepto también se relaciona con el sexto sol y la finalización del calendario maya en el año 2012; debido a que consideraban que todo el Universo tiene una naturaleza dual o polar, los toltecas creían que el Ser Supremo tiene una doble condición.

Por un lado crea el mundo y por el otro lo destruye. La función destructora de Quetzalcóatl recibió el nombre de Tezcatlipoca, que quiere decir “espejo negro que humea”. Los informantes del padre Motolinía describieron a esta deidad del siguiente modo: “Tezcatlipoca era el que sabía todos los pensamientos y estaba en todo lugar y conocía los corazones”; por eso le llamaban Moyocoya, es decir, “que es Todopoderoso o que hace todas las cosas”, y no lo sabían pintar sino como aire.

Según la Cosmogonía Náhuatl, el llamado Iztauhqui-tezcatlipoca es uno de los cuatro hijos de los dioses primordiales llamados Ometecuhtli y Omecíhuatl, bajo el relato de la creación del universo, de los cuales representan las esencia masculina y femenina de la creación, por lo que simboliza la vida, la luz, la sabiduría, la fertilidad y el conocimiento, así como patrón de los vientos y del día, es el regidor del Oeste con el nombre de Tezcatlipoca Blanco. Con el tiempo, otros mitos se vinieron integrando para pasar de ser un dios creador de la humanidad hasta un rey histórico de la ciudad de Tula, o bien como otro dios solar al lado de su hermano Huitzilopochtli, interpretándose así con este mito, el traslado que realiza el Sol a través de los cielos, desde el amanecer hasta el atardecer por sus regidores y hermanos Tlahuizcalpantecuhtli y Xólotl, que junto con ellos, es hijo de Mixcóatl y Chimalma.

El dios tiene varias etapas, primero como deidad olmeca, tolteca, pipil, maya (como Kukulcán) y más tarde en el grupo de los dioses aztecas. Como figura tolteca tomó la forma de este dios de la tradición religiosa de Teotihuacán en donde se encuentra una pirámide dedicada a la serpiente emplumada que data del siglo II de nuestra era.

Sin embargo, tiene una raíz histórica más antigua. Los mexicas relacionaban a Quetzalcóatl con Venus, que se puede observar como si fuera una estrella al lado del volcán Popocatépetl durante ocho meses al año, y desaparece otros tres meses; la profecía indica que esta estrella y los dos solsticios en donde se dice que viene a la tierra dos veces al año a traer fertilidad y cosecha, sucederán hasta su segunda venida.

Una de las representaciones de esta deidad es la de un hombre barbado y blanco, por lo que durante la conquista de la Nueva España, los pueblos indígenas creyeron en un principio que Hernán Cortés era Quetzalcóatl. A fin de propiciar la conversión de los nativos, los cronistas crearon el mito sincretista de que era el apóstol cristiano Santo Tomás, pero en tiempos recientes las religiones de origen neotolteca hablan en sus tradiciones y leyendas urbanas del renacimiento de este personaje.

Según la leyenda maya, Quetzalcoátl llegó al sureste del actual México donde fue reconocido como un gran jefe guerrero, fundó la liga de Mayapán y conquistó la ciudad de Chichen Itzá donde fue conocido como Kukulkán, que significa ‘pluma y serpiente’, y donde se encuentra el templo que lleva su nombre.

Quetzalcoatl hombre, Quetzaltcoalt Dios, parece significar la incomprensión de lo misterioso de aquellos pueblos que han dado margen a una de las leyendas más difundidas en América y en el mundo.

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