Austeridad, por encimita. Por Jorge Díaz.

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El pasado fin de semana comencé a recibir mensajes, boletines, llamadas telefónicas con anuncios “importantes” en materia de austeridad en el poder legislativo y judicial, para beneficiar al pueblo de México mediante el ahorro de gastos inútiles y excesivos de los funcionarios (no servidores) públicos.

En la Cámara de Diputados, se informa que los legisladores gastaban aproximadamente un millón de pesos mensuales en galletas y café, y que habrá recorte en los gastos de gasolina para nuestros “representantes”, así como  gastos de comida,  ya que se logró comprobar que algunos de estos personales pagaban hasta 5 mil pesos en una sentada en algún restaurante de postín.

En el caso de los senadores de todos los partidos políticos, se aplicarán las mismas disposiciones y medidas presupuestales para “evitar” esos gastos onerosos y groseros.

El Poder Judicial de la Federación anunció que para hacer frente a la crítica situación de la economía nacional,  aplicará medidas para ahorrar mil 900 millones de pesos, en  rubros tales como viáticos y pasajes, racionalización de la adquisición de bienes, amén de no utilizar y devolver, en su caso, al erario público, ingresos excedentes.

Todo bien; eran gastos inútiles que generan corrupción y desvío de recursos, pero en ningún momento se habló de reducir los sueldos de los diputados y senadores, que en promedio reciben 150 mil pesos cada 30 días por apretar un botón para votar iniciativas, puntos de acuerdo y acuerdos, sin tomar en cuenta el tiempo perdido de aquellos legisladores que se duermen en plena sesión y aparecen en las placas de mis compañeros fotógrafos tanto en redes sociales cono en diarios.

Menos se vislumbra reducir el número de diputados y senadores. Se ha dicho hasta el cansancio que 500 diputados son un exceso porque la mayoría es faltista, improvisada, sin experiencia política y que gracias a “amistades importantes” obtienen una curul en San Lázaro o en el Senado de la República.

Tampoco se dice nada sobre los sueldos de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en donde, por cierto, su Magistrado Presidente, Luis María Aguilar Morales, gana más que el Presidente de la República con un ingreso que llega a los 7 millones de pesos al año.

“Queremos hacer frente a la situación económica del país y ayudar al país a la recuperación, para que sigamos adelante como Nación”. Ese es el argumento de estos 2 poderes de la Unión, pero esa intención de ayudar es “por encimita”, como dijeran nuestros antiguos.

No van al fondo de los gastos excesivos por concepto de salarios, en algunos casos dispendiosos, como ocurre con la priista Carmen Salinas, que dijo, “el que tiene coche es el afectado por el aumento en combustibles y puede pagar” o el senador panista Javier Lozano, quien declaró en un programa de televisión que está en contra de la reducción de su salario, “porque se pondría a robar”.

No hay congruencia entre lo que anuncian, lo que dicen y lo peor, lo que hacen nuestros políticos.

Pero como siempre tú tienes la última opinión.

 

Acerca del autor

Jorge Diaz

30 años de trayectoria en el Periodismo. Fue Productor, Reportero y Jefe de Redacción en Radio Red e Infored, además Jefe de Información en Tv. Azteca (radio) y Proyecto 40. Colaboró en “La otra opinión” del periodista Ricardo Alemán.

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