Una iglesia metodista del sur de California optó por hacer algo diferente para protestar contra la política migratoria de Donald Trump, y aprovechó la cercanía de la Navidad. Así, decidió colocar una representación de Belén que representa al Niño Jesús, la Virgen María y San José como refugiados encerrados en diferentes jaulas.

Con ello, busca enviar el mensaje de reflexión sobre la separación de familias que ha impuesto la Administración estadounidense para desincentivar la inmigración.

El pesebre se encuentra en la Iglesia Metodista Unida de Claremont, ubicada a 51 kilómetros al este de Los Ángeles, y generó ya polémica por la referencia a una de las políticas migratorias criticadas del presidente Trump, que en su intento de reducir la llegada de indocumentados, afectando a muchas familias en la frontera sur de Estados Unidos.

La pastora principal de la iglesia, Karen Clark Ristine, dijo en un comunicado que no lo ven como “algo político, sino teológico”. “Si la Sagrada Familia y las imágenes de una Natividad son algo que aprecian y los ven separados, eso despertará compasión en muchas personas”, ha afirmado.

“En un momento en que las familias de refugiados buscan asilo en las fronteras y se separan involuntariamente unas de otras, pensamos en la familia de refugiados más conocida del mundo: Jesús, María y José”, ha explicado la pastora en Facebook, donde ha colgado la imagen.

No es la primera vez que la iglesia utiliza la representación del nacimiento del Niño Jesús para llamar la atención sobre un tema social. En 2014, la iglesia colocó al Niño Jesús en manos de la Virgen María y regalos de los Reyes Magos puestos en un carrito de compras en una parada de autobús, en un llamado a reflexionar sobre la pobreza en Estados Unidos. (EFE)

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