Un hospital de Recife, la capital del estado de Pernambuco fue el lugar en donde una niña de 10 años de edad fue sometida a un aborto tras quedar embarazada porque fue violada de forma sistemática por su tío.

La pequeña está fuera de peligro después de una cirugía para interrumpir la gestación de 22 semanas y cuatro días, y medos locales indican que la Secretaría de Salud de Pernambuco aclaró que se llevaron a cabo “todos los parámetros legales”.

La ley brasileña permite el aborto en casos de violación, cuando se pone en riesgo la vida de la madre o cuando el feto presenta anencefalia. En este caso, la menor tuvo que viajar a Pernambuco, luego de que el hospital a que acudió primero en la población de Vitoria, en el estado de Espírito Santo, se negó a realizarle el procedimiento pese al fallo del juez que autorizaba la interrupción de la gestación.

La determinación del magistrado se basó en una norma técnica para autorizar la interrupción del embarazo que data de 2005 por el Ministerio de Salud, y también tomó en cuenta el deseo de la menor de no proseguir con el embarazo.

Precisó que cuando a la menor se le mencionaba el embarazo entraba en “profundo sufrimiento” y “gritaba, lloraba y lo rechazaba en todo momento” reafirmando su deseo de no querer continuar con la gestación.

El estado de salud de la niña se conoció a principios de agosto cuando fue a un hospital quejándose de dolores abdominales, y explicó que su tío, hoy prófugo de la Justicia, la violaba desde que tenía 6 años y que no lo había denunciado porque estaba amenazada.

Ingresó el sábado en el hospital de Recife y al día siguiente un grupo religioso antiaborto se manifestó frente al nosocomio tras una publicación de Sara Giromini, una militante de extrema derecha, quien divulgó en las redes sociales el nombre de la menor y el lugar donde se encontraba.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here