Un día como este, 14 de abril, pero de 1865, Abraham Lincoln, 16to presidente de Estados Unidos, sufrió un atentado durante una representación teatral que le provocó la muerte al día siguiente.

El autor de este ataque fue John Wilkes Booth, actor de teatro que gozaba de cierto éxito y había recibido críticas elogiosas, mientras su talento y salud mental no fueron puestas en duda antes de la conspiración. Al interesarse en temas públicos durante los años 1850, se unió a los Know Nothing, movimiento nativista que se oponía a la política de inmigración hacia Estados Unidos. Booth también fue partidario de la esclavitud: según fuentes de la época, durante la guerra trabajó para los servicios secretos confederados e incluso se reunió con algunos de sus jefes, en Montreal.

Al inicio de la Guerra de Secesión, el gobierno federal rechazó toda negociación con el Sur sobre posibles intercambios de prisioneros, al considerar que un Estado no podía proceder a esto más que con otro Estado; cuando el general Grant se convirtió en comandante en jefe de los ejércitos de la Unión, en marzo de 1864, suspendió todo intercambio de prisioneros de guerra. Fue entonces que Booth elaboró un plan de secuestro del presidente Lincoln, pues imaginó que al llevarlo al Sur como rehén, forzaría al Norte a volver a su política de intercambio de prisioneros.

Para para ello inició un círculo de conspiradores, en el cual reclutó a Samuel Arnold, George Atzerodt, David Herold, Michael O’Laughlen, Lewis Powell y John Surratt.

Booth asistió a la ceremonia de investidura del segundo mandato de Lincoln, el 4 de marzo de 1865 como invitado de Lucy Hale, con quien se comprometió en secreto, pero días después informó a sus cómplices que asistiría a una representación de la obra “Still Waters Run Deep” en el Hospital Militar Campbell; sin embargo, recibió la noticia de que el presidente había ido a otro evento.

El 11 de abril, Booth atestiguó cuando Lincoln pronunció un discurso frente a la Casa Blanca en el que apoyó la idea de otorgar el derecho a sufragio a los afroamericanos. Furioso, Booth abandonó el plan de secuestro y optó por el asesinato.

El 14 de abril, al enterarse de que el presidente y el general Grant asistirían a la representación de Our American Cousin, se convenció de que si él y sus cómplices mataban al presidente, al general, al vicepresidente Andrew Johnson y al secretario de Estado William Seward, el gobierno se paralizaría el tiempo suficiente para que la Confederación renaciera y reuniera tropas para que siguieran luchando.

Lincoln y su esposa Mary se prepararon para asistir al Teatro Ford la noche del 14 de abril; hacia las 9 de la noche, Booth llegó a la entrada de los artistas y accedió a la antecámara del palco presidencial, bloqueando la puerta. Alrededor de las 10:15 PM, en la segunda escena del tercer acto, Lincoln se inclinó hacia delante y miró hacia abajo, a la izquierda de la audiencia en la que pareció reconocer a alguien. Booth se precipitó y disparó a la cabeza del presidente, cayendo herido de muerte.

Durante su escape, Booth intentó saltar desde el alféizar del palco, pero al caer en la barandilla del palco al nivel inferior, aterrizó mal sobre su pie izquierdo, fracturando el peroné. Se incorporó y comenzó a cruzar el escenario, haciendo que el público creyera que era parte de la obra. Se levantó y blandiendo su cuchillo, gritó “¡Así siempre a los tiranos!, aunque según versiones añadió “¡El Sur ha sido vengado!” Enseguida, corrió a la puerta por la que había entrado al teatro y donde lo esperaba su caballo. No pudieron atraparlo.

Charles Leale, cirujano militar de licencia que asistía al teatro, se dirigió al palco presidencial, descubriendo que Lincoln yacía sobre su asiento en estado de coma, paralizado y apenas respirando. El presidente fue llevado a una casa en frente del teatro, conocida como la Pensión Petersen, donde a las 7:22 de la mañana del 15 de abril falleció a la edad de 56 años. Millones de personas acompañaron la procesión en Washington D. C. el 19 de abril de 1865; 2 días más tarde, sus restos fueron transportados en tren hasta su ciudad natal, Springfield, Illinois, donde fue enterrado el 3 de mayo.

Booth y Herold siguieron fugitivos hasta el 26 de abril, cuando el ejército los descubrió en la granja de un hombre llamado Richard Garrett, quien los había encerrado; el soldado Boston Corbett le disparó a Booth, cortándole la médula espinal, muriendo horas después. El resto fue juzgado y declarado culpable por un tribunal militar; algunos fueron condenados a la horca mientras otros recibieron cadena perpetua.

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