La infección por coronavirus de Wuhan podría llegar a México en las próximas semanas. Hasta el momento no existe vacuna para combatir la epidemia, y desarrollar una podría tardar mucho tiempo, pero puede acometerse con medidas de higiene pública, contención epidemiológica intensa, y participación de la sociedad, afirman integrantes de la Comisión para la atención de la emergencia del coronavirus, creada por la UNAM.

Los expertos señalaron que la sociedad debe hacerse responsable de sus acciones en relación con la transmisión del virus. Es importante seguir las medidas preventivas que se utilizan para enfrentar otras infecciones, como la influenza: lavado frecuente de manos, estornudar y toser en un pañuelo o en el ángulo del codo y, sobre todo, que la comunidad se involucre para que las medidas surtan efecto.

En conferencia de prensa para dar a conocer acciones para prevenir la transmisión del virus, Samuel Ponce de León Rosales, coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud, expuso que enfrentamos 3 epidemias: la de coronavirus; la alarma y el miedo, por lo que “es importante que la sociedad se mantenga informada”.

El experto dijo que la Universidad participará en la difusión del conocimiento de la enfermedad, su transmisión e implicaciones; se elaborarán materiales educativos en diversos niveles; en colaboración con la Secretaría de Salud se establecerán acciones preventivas para centros educativos y el resto de la población; y se implementarán proyectos de investigación en diversas áreas, como biomedicina, virología y producción de reactivos de diagnóstico.

Hasta el momento no se han registrados casos de infección en el país, por lo que la intervención consiste en comunicar la situación general, riesgos y qué costumbres se deben modificar para limitar riesgos: no saludar de mano, con besos y abrazos.

A su vez, Jorge Baruch Díaz Ramírez, director de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero de la Facultad de Medicina, destacó que se iniciará una campaña para disminuir la estigmatización y discriminación en torno a la comunidad asiática.

Con el objetivo de emitir recomendaciones en colaboración con instancias como la cancillería, recordó que la Clínica hizo un censo de estudiantes de movilidad internacional, que incluyó al Politécnico Nacional, Tec de Monterrey, Tecnológico Autónomo de México, la Ibero y La Salle, entre otras.

Asimismo, y en coordinación con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se desarrolló una campaña de comunicación para ser difundidas en las pantallas de la terminal aérea y algunas aerolíneas que tienen conexión con Asia

Actualmente se colabora con la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción y con el Centro de Enseñanza para Extranjeros de la UNAM, que facilitarán traducciones validadas e interpretaciones en chino mandarín e inglés de  los materiales informativos con que se cuenta, para difundir más la información.

Antonio Lazcano, de la Facultad de Ciencias, sostuvo que una vez que un virus aparece y se instala en cualquier grupo biológico, se queda para siempre. Por eso, “las medidas que tomemos deben ser parte de nuestros hábitos cotidianos individuales y colectivos”. Aclaró que ninguna sociedad, grupo étnico, país o cultura es responsable de la aparición de un microorganismo patógeno que origine una epidemia, “se trata de fenómenos naturales”.

Agregó que los virus activos pueden brincar de una especie a otra; en este caso se trata de un patógeno nuevo y “nadie tiene inmunidad ante él, lo que debemos hacer es no atenernos al temor, fobias y epidemias de miedo y xenofobia que siguen a la desinformación”.

Mauricio Rodríguez Álvarez, del Departamento de Microbiología y parasitología de la Facultad de Médicina, aclaró que las vacunas de neumococo e influenza no sirven para prevenir el coronavirus; los antibióticos tampoco funcionan. Debido a que no hay un antiviral específico, lo más útil es atención oportuna y soporte de los pacientes antes de las complicaciones.

Recordó que las personas con obesidad, asma, tabaquismo, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer de pulmón, enfermedades del corazón o hipertensión, pacientes en tratamiento de radio o quimioterapia, embarazadas y menores de 5 años o mayores de 60 años, son quienes tienen mayor riesgo de presentar complicaciones. En todos los casos se debe acudir al médico y no automedicarse.

Por último, María Eugenia Jiménez, tutora del Programa de Maestría y Doctorado en Ciencias Médicas, Odontológicas y de la Salud de la UNAM, señaló que hasta el 5 de febrero se han registrado más de 24 mil 500 casos confirmados en el mundo –se agregaron más de tres mil 900 de un día para otro– y 491 defunciones.

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