El Vaticano supo de los abusos de la iglesia católica en Pensilvania desde hace más de medio siglo

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La Corte Suprema de Pennsylvania publicó esta semana un reporte de un gran jurado que documenta 300 supuestos casos de “sacerdotes depredadores” sexuales en 6 de las 8 diócesis del estado, tras investigar denuncias de abusos de menores.

Como ya se sabe, el informe identifica a 1.000 menores como víctimas desde 1940, y en el mismo documento, se revela que el Vaticano tenía conocimiento de algunos casos desde al menos 1963.

Josh Shapiro, fiscal general del estado, cree que los patrones de encubrimiento se alargan hasta la Santa Sede. Desde que se sabe que el Vaticano tiene conocimiento de los hechos, han pasado 5 papas: Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco. La palabra ‘Vaticano’ aparece 45 veces en el informe.

De hecho, el Vaticano dio luz verde hace 3 años a una petición de apartar a un sacerdote acusado de pornografía infantil. Un año antes, en cambio, no se pronunció ante la decisión de la diócesis de Allentown de no apartar del sacerdocio a un cura que en la década de los 80 tocó los genitales de un niño de 13 años.

“Destrozó mi alma y se llevó mi infancia”, relata John Delaney, de 48 años, una de las víctimas de los abusos. “Se llevó mi infancia, y eso es algo que no se puede recuperar, al recordar en una entrevista los abusos del cura James Brzyski, considerado uno de los más brutales de la archidiócesis de Pennsylvania.

Los abusos se produjeron en la década de 1980 en un barrio del noreste de Filadelfia, donde el nuevo párroco comenzó a reclutar monaguillos que le asistirían en la misa.

“Mis padres me llevaron a este sacerdote para que me aconsejase. No sabían que justamente me estaban enviando al depredador”, lamenta aún emocionado.

Como muchas otras víctimas, Delaney sufrió problemas de alcoholismo y drogadicción en los años posteriores, y tuvo que abandonar Filadelfia abrumado ante el recuerdo del sacerdote pederasta. “

Tras más de 15 años trabajando en la organización SNAP, que ayuda a víctimas de abusos sexuales, critica la hipocresía de la jerarquía católica y desconfía de las disculpas vertidas tras el informe en Pennsylvania. “Sabían perfectamente que se estaba abusando y violando a niños, y no hicieron nada.

Las oraciones no significan nada. Solo se disculpan ahora porque les descubrieron”, denuncia. Especialmente frustrado se encuentra con la inacción del papa Francisco: “Tenía esperanzas con este papa, pensé que iba a actuar. Pero solo he visto palabras, más de lo mismo”. Por eso, a juicio de Delaney, lo más doloroso es el encubrimiento, que considera que “es casi peor que el abuso”.  (Efe)

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Redacción

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