En estos días, la industria de la radio y en especial la noticiosa, está entretenida en el tema de los ratings, y lo mismo Radio Centro que Radio Fórmula están discutiendo en sus frecuencias quien tiene las preferencias de la audiencia y cual de las empresas encargadas del rating es la más confiable; si la que favorece a unos o la que privilegia la penetración de los otros…o ninguna de las dos.

Escuchar lo dicho por Francisco Aguirre, dueño de Grupo Radio Centro, en una entrevista con Carmen Aristegui, lo menos que genera son sonrisas. Nuevo defensor de la libertad de expresión al igual que muchos que surgieron por convicción o por conveniencia tras el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, el mismo al que golpearon desde sus medios especialmente entre 2005 y 2012 para que su populismo no llegará a la Presidencia de la República, se asume hoy como combatiente de la corrupción, y defiende la primacía de sus espacios noticiosos porque el reparto del pastel publicitario, aunque será menor, vale la pena.

El señor Aguirre Gómez, cuya familia se ha dedicado durante décadas al negocio de la radiodifusión, salió en defensa de sus ratings en la conversación con su nueva socia (por el noticiero matutino de la 97.7), y tuvo la puntada de otorgar su aval a empresas internacionales de ratings, seguramente porque las locales no le generan confianza.

Extraño que otorgue tal credibilidad a entidades internacionales. No sucedió lo mismo cuando el Tribunal Internacional de Comercio con sede en París, dio la razón al periodista José Gutiérrez Vivó en su diferendo con GRC, episodio que tuvo uno de sus puntos culminantes el 3 de marzo de 2004, cuando Aguirre Gómez sacó del aire el noticiero Monitor, “bajándole el swicht” de Radio Red el mismo día que Andrés Manuel López Obrador se destapaba como aspirante a la presidencia, justo en el noticiero matutino de Gutiérrez Vivó.

Cosas de la vida en tiempos en los que los periodistas parecen escribir o decir lo que quieren: una de las periodistas más connotadas del país, se une comercialmente con la empresa que prácticamente terminó profesionalmente con otro de los periodistas más prestigiados que ha tenido la comunicación radiofónica en México.

Los casos de Gutiérrez Vivó y Aristegui partieron de situaciones diferentes, y en el saldo final, al menos hasta el momento, en un caso se hizo justicia y en el otro, no. Ambos retornaron al campo de la opinión pública luego del triunfo electoral de López Obrador, y desde julio pasado, el hoy presidente de la República ratificó que era su intención que ambos regresaran al aire.

Carmen, despedida injustificadamente de MVS a raíz de la presentación en su noticiero y su portal de noticias de la trama conocida como la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto, y en el caso de Gutiérrez Vivó, borrado del mapa y obligado a salir del país, por el acoso de 2 gobiernos panistas que respaldaron a Grupo Radio Centro en su pleito mercantil con el periodista.

Como decía, GRC se negó a acatar el laudo internacional y aprovechó la necesaria homologación de dicho laudo a las leyes mexicanas, para tramitar amparos, alargar tiempos, y buscar apoyo en el gobierno para evadir el laudo, hasta que el periodista, exiliado hoy en Estados Unidos, ya no tuvo recursos para mantener el pleito legal y se fue debiendo hasta la camisa.

Ni el periodista ni Radio Centro respondieron a las demandas de decenas de trabajadores a quienes les quedaron a deber salarios y liquidaciones.  

En el caso de Aristegui, la censura fue motor y causa de que el asunto llegara a tribunales con fallo favorable para la comunicadora, mientras que en el caso del creador de “Monitor”, un asunto mercantil derivó en otro de censura, porque el gobierno de Vicente Fox acudió a los anunciantes para ahogar económicamente a la empresa de Gutiérrez, en tato que Felipe Calderón, conociendo el expediente del asunto ya como presidente electo, advirtió al conductor de “Monitor”, una vez instalado en Los Pinos, que estaba castigado y que vigilarían su comportamiento.

Ambos casos, el de Aristegui y el de Gutiérrez Vivó, fueron en un momento dado asuntos de censura aunque surgieron de situaciones distintas.

Aristegui ganó su batalla, y hoy es la estrella de GRC, con quien firmó un convenio para salir al aire en sus frecuencias con su noticiero. Paradójico; es la misma empresa que acabó con la carrera de José Gutiérrez Vivó y con uno de los pocos espacios de libertad que tuvo la radio noticiosa de este país en tiempos de censura oficial.

La periodista, defensora de la libertad de expresión, presentó el día de su retorno a la radio, palabras de uno de los miembros de la familia Aguirre, en donde se dijo que se intentaría resolver el problema con Gutiérrez. No se ha sabido nada más.

Tiempos de libertad de expresión y de pleitos empresariales y entre comunicadores por el rating, la audiencia, y el pastel. No olvidemos el pasado. Cosa de buscar la entrevista hecha por la propia Aristegui a Gutiérrez Vivó en CNN el 7 de diciembre de 2006

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here