Las autoridades del pequeño poblado italiano de Mussomeli en Sicilia, encontraron una novedosa forma de abordar el problema viviendas vacías en su centro histórico, la mayoría abandonadas y con daños importantes, amén de los impuestos que deben afrontar sus propietarios por ser segundas residencias.

 

Los dueños encuentran incluso mejor regalarlas que pagar al fisco año con año, por lo que el ayuntamiento puso en marcha una iniciativa, enfocada de hecho hacia compradores internacionales, para que quien quiera vivir en este sitio de 10 mil, adquiera casi regalada la vivienda y se comprometa a rehabilitarla.

 

Una beneficiaria de la nueva política de vivienda es la argentina, Carla Solari, que pagó tan solo un euro por un inmueble de 250 metros cuadrados, 3 plantas y en condiciones bastante razonables de habitabilidad.

 

Entrevistada por el diario La Repubblica, la pampera dijo que “un año acabé en Sicilia, visité los pueblos más bellos de Italia y llegué aquí. He recuperado el calor que me faltaba, las cosas importantes de la vida”. Solari explica que su intención es quedarse en el pueblo y montar un laboratorio de joyería para producir sus propias creaciones en una de las plantas de su nueva casa.

 

Pese a lo insólito del precio, no todo es tan sencillo pues quien desea adquirir una de estas propiedades debe comprometerse a renovarla en un plazo máximo de 3 años, y como garantía, el ayuntamiento exige el pago de una fianza de 50 mil euros.

 

Además deberá pagar impuestos por los trámites que rondan entre 2 mil 500 y 4 mil euros, sin tener en cuenta los impuestos locales que deba afrontar por la vivienda.

 

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