Los mexicanos, amigos de la basura. Por: Enrique Muñoz

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     Cuando veo las imágenes de las playas mexicanas durante estas fechas de vacaciones, no puedo menos que sentir una enorme vergüenza y coraje al constatar que son miles, cientos de miles, si no es que millones de mexicanos lo que están enamorados de la basura y conviven felices con sus familias entre ella.

playas sucias

     Ahora, con el extendido uso de las redes, las fotografías de playas en Guerrero, Veracruz, Nayarit y del estado costero que se quiera, muestran imágenes deprimentes: entre las enramadas y las olas, sobre la arena, toneladas de envases de pet, vasos de unicel, pañales, bolsas de plástico de supermercados, botellas de vidrio de cerveza y refresco, cajas y empaques de cartón, plásticos y residuos de comida son el suelo donde conviven familias enteras sin que nadie parezca inmutarse y mucho menos avergonzarse.

      En TV Azteca llevan a cabo una acción anual de limpieza de barrancas y cerros de la Ciudad de México en la cual “invitan” a participar a sus trabajadores y aún a sus artistas y comunicadores más connotados.

     Ahora, tres organizaciones civiles acaban de realizar una jornada de limpieza en la presa Madin en el Estado de México, donde lograron llenar alrededor de cien costales de basura orgánica e inorgánica.

     Sin embargo, al paso del tiempo nos hemos podido dar cuenta de que esas acciones, loables pero lamentablemente aisladas, de poco o de nada han servido.

A la vuelta de unos días, cerros, parques, playas, barrancas y demás lugares favoritos para ser usados como tiraderos, lucen exactamente igual como estaban antes de las mencionadas acciones.

     Un ejemplo de lo anterior son las innumerables acciones de limpieza del Cañón del Sumidero, en Chiapas, donde lugareños y turistas cada año hacen lo mismo.

sumidero

     ¿Porque no mejor exigir a las autoridades municipales, estatales y federales de este país la inclusión del tema en los programas de estudio de las escuelas preescolar, primaria y secundaria?.

     Vayamos a la raíz del problema como se hace en países donde la basura recibe un tratamiento primermundista  y no representa un foco de contaminación como el de nuestro caso.

     Educar es la palabra, educar es lo que sigue haciendo falta en nuestra sociedad donde a pesar de carecer de agua potable en las grandes metrópolis, seguimos viendo el reporte de detenidos (24) este año en la Ciudad de México por mojarse a cubetadas el sábado de gloria.

     La niñez es ese sector de la sociedad que mejor puede ser informado en la escuela y a través de los medios de los beneficios de vivir en ambientes cada vez más libres de contaminantes y como se ha visto con otros temas como el del consumo de tabaco o alcohol, se convierten fácilmente en educadores de los adultos.

     Bien por las campañas de limpieza y por los mexicanos que invierten su tiempo en regalar a la sociedad unos días de su tiempo en esas tareas. Sin embargo, atendamos el problema de raíz y llevémoslo a las aulas y a quienes a la vuelta de unos años serán los consumidores-desechadores del futuro inmediato.

 

Dejemos de dar vergüenza al mundo.

 

 

 

 

Acerca del autor

Enrique Muñoz

Periodista. Colaboró en “Monitor” primero como responsable de trabajos especiales y más adelante como conductor tanto del noticiero “Monitor de la tarde” como de “Monitor de la Noche”. Fue también conductor del noticiero “MVS Noticias” en su emisión de mediodía y desde 2012 colabora con Radio Fórmula, como conductor del espacio “En Fórmula con Enrique Muñoz” y en “Telefórmula Noticias”.

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