Toda persona en algún momento de su vida cursara con un síntoma que conocemos como calambres. Estos son contracciones musculares dolorosas involuntarias, intensas, de aparición inmediata y localizada; que pueden durar segundos o minutos y desaparecen de forma espontánea o al realizar ejercicios de estiramiento y generalmente se suceden posterior a esfuerzos de gran intensidad.

Afectan un fascículo muscular, un músculo entero o bien un grupo muscular completo. Cuando se presentan momentáneamente solo es incómodo, pero cuando estos se alargan pueden ser sumamente dolorosos incluso peligroso.

Según estudios epidemiológicos recientes, los calambres se localizan en las extremidades inferiores en más del 80% de los pacientes, suelen aparecer durante la noche en un 73%. Los calambres nocturnos de las piernas afectan generalmente a las pantorrillas, aunque también pueden localizarse en pies y muslos. Constituyen un motivo frecuente de consulta en adultos generalmente sanos; aunque pueden aparecer en todos los grupos de edad.

CAUSAS

Pueden ser diurnos y nocturnos estos últimos son los más frecuentes y pueden producirse por

–           Una disminución de electrolitos hipocalcemia (calcio), hiponatremia (sodio), hipomagnesemia (magnesio), hiperpotasemia (potasio), hiperpotasemia (potasio), en diarrea o alcoholismo crónico, pérdida de sal a través de la transpiración.

–           En dietas de reducción de peso prolongadas con ingestas de agua y líquidos de forma inmoderada.

–           En la ingesta excesiva de caldos en los que algún nutriente esta aumentado (caldos de mariscos).

–           Además, ciertas toxinas pueden causar calambres musculares.

–           Por fatiga, después de un esfuerzo prolongado y repetitivo, como cuando se realiza un deporte.

–           Ejercitarse en un terreno irregular como correr sobre terreno blando o en veredas sinuosas.

–           Por cansancio extremo al haber permanecido muchas horas durante el día en una sola posición como en los escritores, atletas, mineros burócratas, secretarias, músicos etc.

–           Cuando el calzado utilizado lastima, o se cambia de un modelo a otro. De calzado de piso a calzado alto.

–           En algunas enfermedades específicas como en el pie plano, miopatías, la flebitis, en el síndrome varicoso, en las secuelas de poliomielitis, enfermedad del nervio ciático, diabetes, en pacientes hemodializados y en algunas variaciones endocrinas.

–           En mujeres embarazadas especialmente durante el tercer trimestre de la gestación, siendo su etiología desconocida. 

–           En trastornos neurológicos o metabólicos

–           Algún tipo de fármacos, como Diuréticos tiazídicos, betabloqueantes, estatinas y fibratos, agonistas beta-2, inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina,bloqueantes de los receptores de la angiotensina II, antipsicóticos.

CARACTERISTICAS Y FORMAS DE PRESENTACIÓN DEL CALAMBRE:

1.         Puede ocurrir en forma de dolor muy intenso que produce incapacidad de movimiento incluso llegar a la impotencia funcional como el que puede sucederle a un deportista, por ejemplo en un corredor, o en el ejercicio anaeróbico intenso como el que se produce al hacer pesas. 

2.         Así mismo se pueden presentar, por la noche a la hora del descanso nocturno en la cama, que incluso logra despertar a quien lo padece, inmovilizando uno o ambos miembros pélvicos, generalmente en masas musculares por debajo de la rodilla hacia los pies.

3.         Tienen una duración promedio de 9 minutos por episodio. El episodio agudo puede estar seguido de episodios recurrentes por hora y de dolor residual. Suelen ser nocturnos y están asociados al insomnio secundario.

4.         Pueden ser descritos como espasmo, endurecimiento, punzada, deformación, rigidez o convulsión o fatiga muscular. Los calambres pueden ser isométricos o causar movimientos de las extremidades, como la flexión plantar extrema del pie.

DIAGNÓSTICO: 

Se aprecia un acortamiento muscular importante, así como rigidez e hiperextensión del músculo afectado.  Siempre conviene analizar la causa que lo ha producido para evitar que se produzcan con frecuencia.

TRATAMIENTO

En los calambres de origen desconocido las medidas no medicamentosas constituyen el tratamiento de elección. Debe estirarse el músculo en la dirección de su movimiento habitual si fuera en la pantorrilla la persona debe pararse y pisar intenso del lado afectado sin moverse o con una contracción activa de los músculos opuestos es decir hablando nuevamente de la pantorrilla, se flexiona la zona dorsal del tobillo mientras se flexiona la rodilla.

Como la zona queda adolorida, hay que realizar un masaje para activar la circulación y aplicar termoterapia (calor local). Si son frecuentes es indispensable ahondar en la causa y el medico valorara la posibilidad de dar tratamiento a base de algún medicamento. También complementar con práctica de ejercicio diario, masajes, ejercicios de estiramiento del grupo muscular afectado varias veces al día.

Es fundamental una alimentación balanceada y/o dirigida hacia el desbalance metabólico y nutricional si es que lo hay.

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