En algunas personas es frecuente padecer aftas bucales, también se les conoce como Estomatitis Aftosa.  Son muy molestas, dificultan la alimentación, el habla y el aseo bucal. Son llagas o heridas pequeñas que se forma en la mucosa de la boca, presentes en los bordes de la lengua, en el paladar blando y/o en las encías, son dolorosas de color blanco o amarillo y rodeado por un área roja y brillante. Generalmente son benignas, hay 3 tipos de ellas; las menores, las mayores y las herpetiformes, nos referiremos a la forma más sencilla u más común de ellas.

CAUSAS

1.         Su causa es multifactorial, se sugiere, una posible base genética, en los adultos pueden ser hereditarias y otra,  la existencia de otros factores predisponentes.

2.         Como desequilibrio hormonal, factores inmunológicos y baja de defensas.

3.         Trauma por lesión bucal en un arreglo odontológico o limpieza dental agresiva y tabaco.

4.         Determinados alimentos irritantes para la mucosa oral.

5.         Con frecuencia se debe a las deficiencias vitamínicas o deficiencias nutritivas sobre todo de vitaminas como la vitamina A y de minerales como el hierro.

6.         En niños por contagios de infecciones frecuentes cuando asisten a las guarderías (el niño en continuo contacto con otros  se lleva muchos objetos a la boca).

7.         En alergias a los alimentos y estrés.

8.         Incluso factores predisponentes como la actuación de virus o bacterias.

SINTOMAS

–           Producen ardor o picor intenso durante una a dos semanas.

–           Los alimentos acentúan el malestar por rozamiento.

–           Puede haber fiebre, malestar o indisposición general, ganglios linfáticos inflamados.

–           En ocasiones, ser un síntoma externo de otras enfermedades más graves.

–           A menudo también se confunde con otro tipo afta bucal por virus herpes, relativamente frecuente en niños, esta infección suele ser más dolorosa y suele ir acompañada de fiebres altas.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL.

En las deficiencias nutricionales primarias los síntomas que las delatan la causa, ya que las aftas desaparecen en el momento en el que, a través de la alimentación, el organismo recibe suficiente cantidad de Vitamina A, por lo que es fundamental conocer sus propiedades.

VITAMINA A: Tiene una doble función en la curación de las aftas bucales. Mejora y repara las mucosas y refuerza el sistema inmunológico. Se encuentra sólo en alimentos de origen animal, en  alimentos grasos como la contenida en la leche, yogurt, crema, mantequilla, queso, nata, yema de huevo.  En los vegetales tienen la forma pro-vitamina A  o beta-caroteno; pigmento que da color a  hortalizas como  calabaza,  pimiento, zanahoria, espinaca aunque sean de color verde, y  a frutas como durazno, naranja, albaricoque, melocotón, melón de carne naranja, el mango, y la mandarina.  El beta-caroteno se transforma en vitamina A siempre que el organismo lo requiera. Esta vitamina es fundamental en la alimentación.

TRATAMIENTO

1.         Incluir alimentos ricos en vitamina A o provitamina A, disminuye las molestias de las llagas y acelera su curación.

2.         Evitar alimentos de textura dura o crujiente (pan tostado, galletas o cereales). Hacer cambios en la textura de los alimentos, utilizar los más blandos.

3.         En alimentos con textura parecida a la zanahoria pueden producir dolor al masticar, el ideal es cocerlos en cremas y purés como ingrediente de otros platos.

4.         Evitar los alimentos ácidos de forma temporal, mientras están activas las lesiones. En frutas de este tipo escoger las maduras, por su contenido en pro- vitamina A y vitamina C que también refuerza las defensas.  Y  endulzarlos con un poco miel o azúcar y canela. Excepto en pacientes diabéticos.

5.         Evitar alimentos irritantes como catsup, mostaza picante, vinagre.

6.         Evitar servir los alimentos muy calientes como la leche, las sopas y los purés. El frío alivia el dolor.

7.         Si las llagas respondieran realmente a una deficiencia nutritiva, se curarán espontánea y rápidamente.

8.         De forma farmacéutica hay algunos preparados liquidos que se aplican con un hisopo para calmar el dolor.

9.         Pero si las aftas continúan de forma crónica es indispensable acudir al médico para asegurar el diagnóstico.

Bibliografía.

https://www.medigraphic.com/pdfs/correo/ccm-2019/ccm193q.pdf Correo Científico Médico de Holguín (CCM) ISSN: 1560-4381 CCM 2019; 23(3). Universidad de Ciencias Médicas Holguín. CC BY-NC-SA. Artículo de Revisión.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here