Miles de personas arribaron la tarde de ayer a la plancha del Zócalo para conmemorar el 51 aniversario de la masacre de estudiantes el 2 de octubre de 1968, la mayoría procedentes de la Plaza de las 3 Culturas donde ocurrió la represión contra los estudiantes hace más de medio siglo.

La llegada de los contingentes y los mensajes posteriores de exdirigentes estudiantiles se vieron opacados por la violencia desatada en las cercanías del centro político del país por parte de encapuchados que realizaron destrozos y pintas sobre la calle 5 de Mayo, Eje Lázaro Cárdenas, Bolivar y Filomeno Mata entre otras.

La avanzada la conformaron líderes históricos del Movimiento de 1968, así como representantes de sindicatos como el Mexicano de Electricistas, de Trabajadores de la UNAM, normalistas de Ayotzinapa y estudiantes de diversas universidades públicas, destacando entre otros Félix Hernández Gamundi, presidente del Comité 68 es uno de los que preside el contingente, y Víctor Moreno, uno de los sobrevivientes del 68.

Autoridades de la Ciudad de México movilizaron a un número importante de ciudadanos, muchos de ellos trabajadores del gobierno capitalino, para conformar el denominado “cinturón de paz”, con el objetivo de resguardar la movilización, custodiando ambos flancos de los contingentes.

Sin embargo, muchos de ellos debieron abandonar la tarea e incluso despojarse de las playeras blancas repartidas por las autoridades locales para los participantes del “Cinturón”, ante el temor de ser presa de los anarquistas que llevaron cabo algunos actos violentos, llegando a pintar las playeras de los asistentes con aerosoles de color rojo.

Los rijosos lanzaron petardos y atacaron a los policías así como a representantes de medios de comunicación en inmediaciones del Banco de México en el Centro Histórico de la Ciudad de México, destrozando de paso algunas puertas de cristal.

El gobierno de la Ciudad de México informó en un comunicado que unas 10 mil personas participaron en la marcha del 2 de octubre, la mayoría de ellas de forma pacífica, aunque un grupo de alrededor de 100 personas encapuchadas, que se mezclaron entre los contingentes, lanzaron petardos y rompieron vidrios, en algunos puntos del recorrido.

Dicen las autoridades que el objetivo de estos grupos era provocar un escenario de represión en donde los elementos de la Policía de la Ciudad de México, utilizaran la fuerza de forma generalizada contra los asistentes, lo cual no ocurrió, asegurando que el “Cinturón de paz”, permitió acompañar exitosamente la marcha y contener la violencia, agresiones o provocaciones, a quienes el Gobierno capitalino, reconoce y agradece enormemente su compromiso cívico y la defensa de la paz en la ciudad.

El “Cinturón de Paz” estuvo acompañado por 25 personas de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México y 15 observadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, quienes realizaron acciones para detectar riesgos y labores de mediación, además de que se protegieron negocios, templos y áreas de patrimonio histórico de la capital, en atención a la solicitud planteada por los responsables de los inmuebles.

Un total de 2 mil 500 policías participaron en el operativo con labores de contención pacífica y aislamiento de grupos que esperaban que la policía reprimiera a los manifestantes con el objetivo de repetir conductas de años anteriores.

Se reportaron 14 personas lesionadas, la mayoría elementos de la policía con heridas leves y tres que ameritaron traslado al hospital.

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