Cuando la ambición no se puede mitigar con nada suceden casos como el de un empresario más en Estados Unidos, al que las autoridades detuvieron porque se compró un auto deportivo Lamborghini, con dinero obtenido a través del programa federal de ayuda para afectados por el nuevo coronavirus.

De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el tramposo se llama Leo Price, residente de Texas, acusado de fraude luego de obtener más de 1,6 millones de dólares en préstamos blandos del Programa de Protección de Cheques de Pago y utilizar el dinero para negocios inmobiliarios y comprarse un Lamborghini Urus.

El cochecito para el damnificado cuesta 318 mil dólares, y de paso adquirió una camioneta pickup Ford F-350 del año y un Rolex. Más aún, este sujeto gastó parte del dinero para los afectados por erl covid-19 en sitios de striptease y clubes nocturnos.

Para conseguir dinero, Price solicitó préstamos que presuntamente destinaría a gastos de nómina y salarios para empleados de 2 negocios suyos, pero después se descubrió que ninguna de las empresas tenía empleados y que el responsable de uno de los negocios murió un mes antes de que se presentara la solicitud.

Se trata del segundo caso de fraude con recursos federales para afectados por la pandemia. Otro hecho similar se produjo hace una semana e involucró a un joven en el estado de Florida, de nombre David T. Hines, quien recibió de manera fraudulenta 13,5 millones de dólares.

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