Si miras con detenimiento un cielo azul claro o un fondo blanco, es posible que perciba unos puntos grises en el campo de su visión, cuando mueve los ojos rápidamente, estos puntos lo hacen con igual rapidez y al tratar de enfocarlos, parecen flotar lentamente por su globo ocular; por eso estas sombras móviles, proyectadas en la retina, suelen ser conocidas como “flotadores”.

Aunque constituyen una molestia menor, por fortuna los flotadores son normales y bastante inofensivos. Esas sombras provienen de diminutos restos de tejido o residuos depositados en el humor vítreo, la parte gelatinosa y transparente del globo ocular situada detrás del cristalino.

Algunas personas que repentinamente perciben flotadores en su campo de visión creen haber sufrido desprendimiento de retina, pero si los puntos aparecen como una masa irregular parecida a una nube y son acompañados de luces titilantes o destellos, hay que acudir al oculista de inmediato.

La retina es una membrana altamente sensible a la luz que recubre el interior del ojo que es comparable en muchas formas con la película de una cámara fotográfica: la córnea y el cristalino proyectan imágenes sobre la retina, donde células nerviosas especiales transforman la luz en impulsos que son conducidos por el nervio óptico hacia el cerebro. Algunas partes de la retina están fuertemente ligadas al ojo; otras permanecen en su sitio por la presión del líquido.

Un golpe fuerte en el ojo o la cabeza puede desprender la retina, aunque es más frecuente que el desprendimiento de retina se deba a un desgarre o fisura retinal originado por degeneración, una causa frecuente de adelgazamiento de la membrana; las personas que padecen miopía o que se han sometido a una operación de cataratas suelen presentar esta condición.

El desprendimiento de retina no causa dolor y, a veces, el paciente no se percata del daño hasta que una cortina oscura bloquea la visión del ojo afectado. Por fortuna, las probabilidades de éxito quirúrgico son buenas, si bien, al igual que en muchos otros padecimientos de la vista, la atención oportuna aumenta las oportunidades del paciente.

No hay medicamentos para tratar los flotadores, pero algunas personas aconsejan remedios caseros como aliviar el estrés a través de yoga, dejar de consumir cafeína y mantener una dieta rica en magnesio para eliminar los puntos molestos. No obstante, hasta el momento, ningún estudio ha demostrado que estos métodos sean efectivos.

En casos graves, los flotadores se tratan a través de uno de estos dos procedimientos quirúrgicos: el tratamiento láser, que implica su eliminación y evaporación, o la vitrectomía, que drena y reemplaza el fluido vítreo de los ojos. Existen riesgos relacionados con ambos procedimientos, por lo tanto es importante conocer lo más que pueda sobre los beneficios y peligros antes de elegir someterse a una cirugía.

Incluso sin tratamiento, su cerebro se puede ajustar y no notarás los flotadores; es más, en algunos casos desaparecen por sí solos aunque los cambios inusuales en la visión pueden ser un síntoma de la presencia de un problema de la vista más grave.

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