El sínodo de obispos, sobre la Amazonía que dio inicio  el domingo 6 de octubre en el Vaticano es molesto para el Gobierno del presidente brasileño Jair Bolsonaro, quien luego de la crisis de los incendios incontrolables en la selva, lo único que hace es reiterar la defensa de la soberanía brasileña frente a intereses extranjeros.

En entrevista al diario O Estadão, el mandatario,  un católico aunque influenciado por evangélicos, dijo que los obispos y cardenales, que participan en este encuentro hasta finales de octubre, tienen “derecho de discutir lo que quieran”, pero “la posición de una parte de la cúpula católica no es la de todos”.

Hace 2 días, el papa Francisco condenó en la misa de apertura del sínodo, los devastadores incendios en la Amazonía y aseguró que “son un problema del mundo”. “El fuego causado por los intereses que la destruyen (…) no es del Evangelio”, añadió el pontífice.

Sobre las palabras del Vicario de Cristo, el mandatario ultraderechista, señalado por su inacción ante los incendios y el aumento de la deforestación en la selva amazónica, expresó que “algunos quieren volver a aquello que fue discutido en 1948 por la ONU sobre la cuestión de la internacionalización de la Amazonía. Ese es el gran problema”.

Brasil alberga un 60 % de la mayor selva tropical del planeta, y en febrero pasado, el general Augusto Heleno, ministro de Seguridad Institucional, se mostró en entrevista para O Estadão preocupado por el sínodo. “Estamos preocupados y queremos neutralizar esto”, señaló.

Según este medio, algunos militares estimaron que sectores de la Iglesia estaban aliados a movimientos sociales y partidos de izquierdas, que pretendían aprovechar el sínodo para criticar al gobierno y obtener impacto internacional.

En agosto, obispos brasileños escribieron una carta en la que denunciaron que estaban siendo “criminalizados y tratados como enemigos de la patria”. “Lamentamos inmensamente que hoy, en vez de estar apoyados e incentivados, nuestros líderes son criminalizados como enemigos de la patria”, advirtieron.

Bajo el lema ‘Amazonía: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral’, más de 250 participantes discutirán temas ambientales y sociales, así como nuevos caminos de evangelización en esta región. La Iglesia Católica está presente en los 9 países que comprenden la selva amazónica: Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Guyana, Guyana Francesa, Venezuela y Suriname.

Entre los participantes destaca el cardenal brasileño Claudio Hummes, presidente de la Red Eclesiástica Pan-Amazónica y relator del sínodo, quien destacó que los indígenas piden la ayuda de la Iglesia para defender sus derechos y afirmó que la demarcación de las tierras indígenas es fundamental para conservar la floresta.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here