Alrededor de cien ánforas de un barco romano hundido hace 1.700 años ante las costas de la isla española de Mallorca,  fueron subidas a la superficie y actualmente se encuentran en proceso de desalinización.

Las piezas, que fueron descubiertas en perfecto estado de conservación, actualmente se encuentran en unas piscinas ubicadas en el Museo de Mallorca sometiéndose a la desalinización. El proceso podría prolongarse durante varios meses y es imprescindible, ya que, de cristalizar la sal, las ánforas podrían romperse.

Los especialistas estiman que la embarcación navegaba del sur de la península ibérica a Roma con un cargamento de vino, aceite o salsas de pescado, teoría que deberá confirmarse después de analizar las ánforas una vez puedan abrirse, ya que aún se encuentran selladas.

En las cerámicas hay inscripciones que podrán dar información sobre su contenido o incluso sobre quienes intervinieron en estos intercambios comerciales.

En cuanto a la causa del naufragio de la embarcación, se piensa que pudo ser consecuencia de un temporal provocó la pérdida de control de la nave, pero el arqueólogo subacuático Sebastià Munar no lo ve así y afirma que el estado de conservación de la carga es extraordinario”, y si hubiera sido por un temporal, las ánforas estarían dispersas, y no es el caso”.

Una vez terminado el proceso de la investigación el material arqueológico pasará a formar parte de los fondos del Museo de Mallorca, que es posible que en el futuro integre alguna de estas ánforas en exposiciones o en la muestra permanente de las salas de arqueología. (RT)

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here