México cerrará el año con finanzas sanas, estabilidad macroeconómica y economía resiliente y en reactivación, gracias a la aplicación oportuna de
medidas fiscales responsables y un uso eficiente del endeudamiento autorizado por el Congreso.

En su reporte, destaca que los ingresos tributarios aceleraron su crecimiento en noviembre, con un aumento real anual de 7.6% en el mes y de 0.1% en el periodo enero-noviembre.

Destaca que este desempeño extraordinario, dado el contexto, descansa en mejoras legales que aumentaron la eficiencia recaudatoria sin incrementar ni crear nuevos impuestos.

Menciona que se ha priorizado el gasto en salud, dedicando recursos hasta noviembre por 516.3 miles de millones de pesos a la función salud, 2% real anual superior al mismo periodo de 2019, y el gasto en servicios personales
aumentó 5.7% en esta función, por la contratación de recursos humanos para hacer frente a la pandemia.

Explica que la reconfiguración del gasto permitió reducir el gasto de operación en 4% real anual de enero a noviembre y aumentar subsidios y transferencias en 18.9 y 25.4% real anual, respectivamente, lo que ha mitigado los efectos de la pandemia en la economía.

Asimismo, la deuda pública se ha reducido en 443 mil 170 millones de pesos desde septiembre, resultado de la apreciación del peso frente al dólar y de la gestión cuidadosa y eficiente de los pasivos.

En este sentido, se llevó a cabo una reducción mediante una operación de refinanciamiento de la deuda del Gobierno Federal en mercados
internacionales, de las amortizaciones programadas para 2022 en 75%, así como la extensión de los plazos de vencimiento del portafolio de deuda a 2031 y a 2061, con las tasas más bajas de interés para deuda en dólares en la historia del país.

Apunta Hacienda que los 3 principales rubros de ingresos tributarios, ISR, IVA e IEPS, mostraron crecimientos reales anuales en noviembre: 5.7, 14.7 y 1.4% respectivamente. Esto llevó a un aumento respecto al año previo en los ingresos tributarios acumulados hasta dicho mes, continuando su
recuperación.

Más aún, el uso de ahorros para evitar aumentar la deuda se refleja en el crecimiento a noviembre de los ingresos no tributarios de 38.9% real anual y de los ingresos no petroleros del Gobierno Federal de 3.9% real anual, compensando faltantes en otros rubros para mantener el gasto social y productivo.

Los ingresos petroleros del sector público se redujeron 42.5% real en el periodo de reporte, debido a la caída en la demanda de hidrocarburos y sus derivados ante las medidas globales de confinamiento.

El gasto programable del Gobierno Federal, que concentra los programas sociales y la inversión en infraestructura que ayudan en la reactivación,
aumentó 3.7% real anual en el periodo enero-noviembre, excluyendo la aportación extraordinaria de capital a Pemex por 97 mil 131 millones de pesos efectuada en 2019.

En particular, el gasto en inversión física se incrementó 4% real anual.

Los balances de finanzas públicas presentaron mejores resultados que los programados. A noviembre se registró un superávit primario de 153.5 mil
millones de pesos, mientras que el balance público presentó un déficit de 399.3 mil millones de pesos y los Requerimientos Financieros del Sector Público registraron un déficit de 678.2 mil millones de pesos.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here