Un par de pruebas muy simples permitieron a Richard Davis, director del Laboratorio de Microbiología Clínica del Hospital Providence Sacred Heart en Washington mostrar la efectividad del cubrebocas y de la distancia social para prevenir la transmisión del coronavirus.

Los resultados fueron compartidos a través de su cuenta de Twitter y aunque el científico reconoce que los virus y las bacterias son distintos, asegura que el coronavirus es transmitido por las gotitas respiratorias, su experimento permite visualizar fácilmente los efectos positivos del uso de mascarillas y la práctica del distanciamiento social.

En el primero de los experimentos, para mostrar la efectividad del cubrebocas para impedir la propagación de las gotitas de saliva provenientes de la boca y la garganta, Davis estornudó, tosió, cantó y habló por un minuto sobre placas de cultivo agar con y sin mascarilla.

En las imágenes compartidas en la red social, se observa del lado izquierdo las placas de cultivo contaminadas por bacterias sobre las cuales realizó las pruebas sin protección, mientras que en las placas del lado derecho no se desarrolló ninguna colonia bacteriana.

Para comprobar la eficacia de mantener la distancia interpersonal, tosió intensamente durante 15 segundos sobre placas agar a una distancia de 61 centímetros, 1,22 metros y 1,83 metros, respectivamente. Al igual que en el primer experimento, las pruebas fueron realizadas con y sin mascarilla.

“Como se ha visto por el número de colonias de bacterias, las gotitas aterrizaron en su mayoría a menos de 6 menos de 1,83 metros, pero una máscara las bloqueó casi todas”, escribió Davis en su cuenta de Twitter.

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