La Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados analiza reformas a los artículos 282 y 283 del Código Penal Federal para tipificar el acoso cibernético, pues de acuerdo con datos del gobierno federal, por este delito podrían ser víctimas alrededor de 20 millones de internautas en el país.

​La iniciativa promovida por el diputado del PAN, Luis Alberto Mendoza, busca sancionar de 3 días a un año de prisión o de 180 a 360 días de multa, a quien por algún medio ofenda, avergüence, intimide o menoscabe a otro en su persona, en sus bienes, en su honor o en sus derechos.

El documento sostiene que el acoso cibernético es el conducto por el cual una persona es molestada, amenazada, acosada, humillada, avergonzada, a través de Internet o cualquier medio de comunicación a distancia.

El tipo de acoso se presenta desde insultos, discriminación o burla sobre características físicas, forma de vestir, gustos, hacer pública información o fotografías que avergüenzan a la víctima, robo de identidad y suplantación, hasta amenazas de daño físico.

Mendoza Acevedo indica que según la Policía de Ciberdelincuencia de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México, que realizó el sondeo “Hábitos de navegación a través de Internet en diversas escuelas de nivel básico en la capital del país”, 30% de los menores encuestados han sido objeto de prácticas de acoso en las redes de comunicación digital.

Resaltó que aunque hay estudios que revelan que pasar más tiempo en internet y en medios de comunicación digital conlleva mayor riesgo de ser víctima de acoso en línea, éstos son sólo una herramienta y no la causa del problema, pues existen evidencias que usuarios de mensajería instantánea, cámaras web y chat rooms fueron más propensos a exhibirse ante desconocidos, lo que aumentó su riesgo de ser intimidados en línea.

Además, hay una relación entre acoso virtual y elementos como entorno familiar o social adverso, exposición a videojuegos de contenido violento o la influencia negativa de los medios de información. Los ciberagresores suelen tener buen dominio de medios tecnológicos, no los supervisan mucho en su casa y disfrutan hacer daño, carecen de empatía y capacidad para reconocer las consecuencias de su conducta.

En tanto, las víctimas de este delito pueden presentar insomnio, ansiedad, dolor de cabeza, incontinencia nocturna, dificultades académicas, problemas de conducta, depresión, ideación suicida e intentos de suicidio u homicidio.

El diputado mencionó que si bien los sectores académico, empresarial y del gobierno federal han firmado acuerdos para promover el uso responsable de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, y lanzado la campaña de concientización #YoLoBorro, convocada por las comisiones en la materia de ambas cámaras del Congreso, es primordial que se realicen acciones jurídicas que combatan el delito del acoso cibernético.

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