Acompañado de las víctimas del periodo conocido como “Guerra Sucia”, el gobernador del Estado de Guerrero, la presidenta municipal de Atoyac de Álvarez, , el comisionado ejecutivo de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, Jaime Rochín, presentó el Plan de Atención y Reparación a las Víctimas de la Violencia Política del Pasado.

El Comisionado Ejecutivo señaló que este plan de atención y reparación pretende visibilizar a quienes desaparecieron; dar voz a quienes fueron silenciados y, además, recuperar a sus comunidades y reconstruir el tejido social.

 Rochin del Rincón apuntó que de acuerdo con el informe final de la Comisión de la Verdad del Estado de Guerrero, la represión en esta entidad durante la llamada “Guerra sucia” fue generalizada, sufrieron desaparición forzada estudiantes, campesinos, indígenas y activistas sociales, o simplemente sobre quien cayera alguna sospecha o deseo de venganza.

 Asimismo, la represión en Guerrero obedeció a un patrón regular y preconcebido: se trató de una política de Estado, una política de represión e incluso de exterminio.

Es así que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos recomendó a la CEAV instrumentar un Plan Especial de Reparación del Daño, en sus dimensiones individual y colectiva, para las víctimas reconocidas en la recomendación 26/2001 y en el informe final de la Comisión de la Verdad, lo cual llkevó a un proceso que logró sumar a 491 víctimas directas y 1,070 indirectas, mediante un esfuerzo de acercamiento.

Se realizaron 24 brigadas de atención a familiares de víctimas identificadas por la Comisión de la Verdad del Estado de Guerrero, específicamente en Acapulco, Atoyac de Álvarez, San Juan de las Flores y El Quemado así como talleres-diagnóstico de atención psicosocial dirigidos a grupos de víctimas.

Es así que CEAV emitió la Resolución en la cual determina el plan colectivo de reparación integral como parte del derecho a la reparación colectiva a favor de las víctimas de violaciones graves, generalizadas o sistemáticas de derechos humanos ocurridas en el periodo conocido como “Guerra Sucia”.

 Entre las medidas de satisfacción se encuentran: un mecanismo de investigación independiente, imparcial, y competente para el esclarecimiento de la verdad sobre las violaciones graves, generalizadas o sistemáticas a los derechos humanos ocurridos en la época; disculpa pública de las autoridades competentes; creación de memoriales nacionales, regionales y/o de carácter físico, digital o virtual, e

instauración del Día Nacional para recordar a las “Víctimas de la Guerra Sucia”.

En cuanto a las medidas de restitución destacan elaboración y aprobación de planes integrales de reparación grupal, para planes productivos específicos; convenios interinstitucionales  federal, local y municipal, para la promoción de infraestructura y obras públicas en beneficio de las víctimas; y promover la elaboración de diagnósticos situacionales y participativos que permitan el otorgamiento de servicios, medidas de fomento para la reconstrucción del tejido social.

Dentro de las medidas de no repetición destacan capacitación de las Fuerzas Armadas y de seguridad pública en el uso de la fuerza.

Y como  medidas de rehabilitación se prevé un programa de atención y rehabilitación integral de salud, orientado a brindar atención especializada en afectaciones derivadas de las violaciones a los derechos humanos; programas de acompañamiento psicosocial. Y proyectos de coinversión que abonen a la rehabilitación psicofísica de las poblaciones afectadas.

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