La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados hizo un llamado a la calma y distensión en las fronteras de Turquía con Grecia y Bulgaria, países miembros de la Unión Europea, en vista de la ola de refugiados y solicitantes de asilo que intenta cruzar hacia Europa luego de que el Gobierno turco abriera esas líneas fronterizas a partir del sábado pasado.

 

ACNUR indicó que monitorea los acontecimientos en Turquía y Grecia y ofreció su apoyo a ambos países, instando a sus autoridades a evitar medidas que puedan aumentar el sufrimiento de la población vulnerable.

 

Hasta el domingo se estimaba que unas 15 mil personas de distintas nacionalidades se dirigían a la frontera turca con Grecia, país que respondió con el despliegue de tropas militares para impedirles el acceso a su territorio, además de anunciar que suspendería durante un mes las solicitudes de asilo y deportaría a los migrantes que entraran ilegalmente.

 

La Agencia de la ONU reconoció que todos los Estados tienen derecho a controlar sus fronteras y gestionar los movimientos irregulares, pero subrayó que deben evitar el uso excesivo o desproporcionado de la fuerza y mantener en orden los sistemas de petición de asilo. Recordó que ni la Convención sobre Refugiados de 1951 ni las leyes de refugiados de la Unión Europea proveen una base legal para que se suspenda la recepción de solicitudes de asilo.

 

Señaló que el Gobierno griego ha invocado el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, pero aclaró que supone que una situación de emergencia pase por un proceso de consultas con el Parlamento Europeo y cuente con la aprobación del Consejo Europeo, y no autoriza la suspensión del derecho de buscar asilo ni del principio de no devolución. “Las personas que entren irregularmente al territorio de un Estado no deben ser castigadas si se presentan inmediatamente ante las autoridades para solicitar asilo”, enfatizó ACNUR.

 

Al abrir las fronteras el sábado, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, argumentó que su país no ha recibido el apoyo que la Unión Europea había prometido para lidiar con la asistencia y gestión de los 3,6 millones de refugiados sirios que acoge y que, por lo tanto, ya no puede continuar manejando a la cantidad de personas que llegan huyendo de la guerra en Siria.

 

Asimismo, el mandatario turco solicitó el respaldo europeo para su operación militar contra Rusia y Siria en el norte de Siria.

 

ACNUR informó que su personal trabaja con sus socios en las fronteras entre Turquía y la Unión Europea evaluando la situación y brindando asistencia humanitaria donde es necesaria. Agregó que también se debe mantener y aumentar el apoyo internacional a Turquía y a otros países vecinos de Siria que acogen a millones de refugiados sirios.

 

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