A más de una semana del ya histórico asalto al capitolio por seguidores de Donald Trump, uno de los detenidos, Jacob Anthony Chansley, conocido como Jake Angeli o QAnon Shaman, y que fue identificado tras aparecer en las imágenes del asalto con atuendo de cuernos y pieles, pidió al presidente saliente Donald Trump que le conceda el perdón.

El abogado de Chansley, Albert Watkins, explicó a la cadena de televisión KMOV4 que su cliente viajó desde Phoenix a la capital del país ante el llamado de Trump a los “patriotas” para que se opusieran a los resultados de las elecciones presidenciales, y que Chansley no estuvo involucrado en las acciones violentas en el Capitolio.

Más aún, se presentó voluntariamente el pasado sábado en la oficina del FBI en Phoenix, donde fue detenido.

Para el abogado del “vikingo”, como se le dice a Chansley coloquialmente, su cliente “había escuchado las palabras del presidente Trump, repetidas con frecuencia. Se supone que las palabras y la invitación de un presidente significan algo. Dada la forma pacífica y dócil en la que se comportó el señor Chansley, sería apropiado y honorable que el presidente indultara al señor Chansley y a otras personas pacíficas de ideas afines que aceptaron la invitación del presidente con intenciones honorables”.

A Chansley se le imputa ingresar y permanecer a sabiendas en el territorio del Congreso sin autorización legal, al igual que penetrar violentamente en la sede legislativa alterando el orden público. Ambos cargos son delitos menores federales.

En otra entrevista antes de ser arrestado, Chansley afirmó que no está “realmente tan preocupado por eso”, porque, en su opinión, no violó ninguna ley. “Entré a puertas abiertas”, argumentó. (RT)

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