El número de víctimas mortales en la provincia china de Hubei, donde inició el brote del nuevo coronavirus, se elevó este martes a 479, de acuerdo con autoridades locales que precisan además que se reportaron 65 nuevos fallecimientos a causa de la enfermedad.

A ello se suman muertes registradas en China continental, un paciente en Hong Kong y otro chino que falleció en Filipinas, para un total de 492 víctimas del coronavirus.

Más aún, en Hubei se reportaron 3 mil 256 nuevos casos de personas infectadas, elevando la cantidad de afectados a 16 mil 678.

Las autoridades comunicaron también que 520 pacientes recibieron el alta médica tras haberse recuperado.

China se esfuerza en paliar la crisis sanitaria generada por el coronavirus, limitando los movimientos de las personas en 2 nuevas ciudades que no se encuentran en Hubei, y el país usa las últimas tecnologías para tratar de controlar la situación, como drones y hospitales construidos en tiempo récord.

Mientras tanto, 2 estudios muestran que el nuevo coronavirus que surgió en Wuhan a finales de diciembre es similar al coronavirus que causó numerosos casos de síndrome respiratorio agudo grave (SARS) en 2003. Las investigaciones, publicadas en Nature, analizaron el nuevo coronavirus 2019-nCoV, y descubrieron que comparte 80% de su genoma con el coronavirus responsable del SARS.

Ambos virus se originaron en murciélagos y para determinar su origen, los científicos chinos examinaron los genomas de las muestras de coronavirus recolectadas de pacientes en la etapa temprana del brote.

En el primer estudio hecho por expertos del Instituto de Virología de Wuhan, se analizaron muestras de virus tomadas de 7 personas con neumonía severa, 6 de las cuales trabajaban en la feria de Huanan, en Wuhan.

Para la revista Business Insider “alrededor del 70% de las muestras eran casi idénticas entre sí y su secuencia genética era 79,5% similar a la del SARS”. La investigación también encontró que el 2019-nCoV es casi idéntico a coronavirus encontrados en murciélagos chinos: el 96% de los códigos genéticos coinciden.

La segunda investigación, realizada por la Universidad Fudan y el Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades, analizó muestras de virus obtenidas de un paciente de 41 años, quien presentó síntomas de enfermedad respiratoria y fiebre y que también trabajaba en la feria de Wuhan. Se descubrió que el virus que le infectó era un 89% similar a un grupo de coronavirus llamados betacoronavirus, encontrados previamente en murciélagos chinos.

La similitudes entre el virus del SARS y el coronavirus de Wuhan llevan a los científicos a creer que los tratamientos para el primero potencialmente también podrían funcionar para el segundo.

La Organización Mundial de la Salud desmintió que comer ajo sirva para contener al nuevo coronavirus, según un tuit publicado el 2 de febrero en su cuenta oficial. “El ajo es un alimento saludable que puede tener algunas propiedades antimicrobianas. No obstante, no hay evidencia en el brote actual de que comer ajo haya protegido a la gente del coronavirus”, dice el mensaje de la OMS acompañado del ‘hashtag’ #KnowTheFacts.

En redes sociales se han difundido una serie de sugerencias erróneas sobre alimentos que, supuestamente, ayudarían a prevenir la enfermedad, que se originó el pasado diciembre en un mercado de la localidad china de Wuhan.

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