La NASA está desarrollando un potente motor de iones para su misión de defensa planetaria contra los asteroides, toda vez que aunque la lucha de la humanidad es hoy contra el coronavirus, existen otras amenazas reales, como un posible ataque de asteroides a la Tierra, advierte el portal científico Phys.org.

 

La misión conocida como DART (Double Asteroid Redirection Test, en inglés) se lanzará en julio de 2021 para demostrar la capacidad tecnológica de desviar un asteroide, y los expertos buscan estudiar el uso del impacto cinético para cambiar la trayectoria de una roca espacial.

 

DART se dirigirá al diminuto sistema binario de asteroides llamado Didymos, que no supone ninguna amenaza para la Tierra. El mayor de los 2 llamado Didymos A, tiene unos 780 metros de diámetro, mientras que el más pequeño, Didymos B, tiene solo unos 160 metros.

 

Phys.org. explica que el DART se estrellará contra el Didymos B, cercano por su tamaño al un asteroide típico que puede amenazar a la Tierra. El sistema de asteroides está a 11 millones de kilómetros de nuestro planeta, y la NASA utilizará un potente motor de iones NEXT-C para llegar hasta ahí.

 

La agencia está preparando el NEXT-C para la misión con una serie de pruebas, tanto de rendimiento como medioambientales. También el propulsor se sometió a condiciones simuladas de vuelo espacial, como la vibración extrema durante el lanzamiento y el frío extremo del espacio.

 

DART llegará al asteroide binario Didymos acompañado de satélites pequeños LICIA (Light Italian CubeSat for Imaging of Asteroids) de la Agencia Espacial Italiana. Se separarán de DART antes de la colisión con Didymos B y harán imágenes del impacto y de los escombros para transmitirlas a la Tierra.

 

Se espera que el impacto cambie la velocidad orbital y el periodo de rotación de Didymos B. También dejará un cráter en la superficie.

 

Mientras tanto, un estudio dirigido por la física del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, Tané Remington, descubrió que la forma particular en que un asteroide es golpeado con un objeto y su fuerza tiene un efecto sustancial en el tamaño del cráter previsto en la roca y la cantidad de impulso transferido. Estos hallazgos ayudarán al equipo de DART a perfeccionar su plan de la misión.

 

Aunque DART será destruido cuando impacte, la ESA está planeando una misión de seguimiento, se llama Hera, y está programada para 2024 para llegar en 2027. Hera investigará el efecto del impacto de DART y llevará herramientas para estudiar los asteroides binarios, y su interior.

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