“Es muy claro por parte de los diferentes actores de la relación bilateral que el cierre de la frontera no beneficia a nadie y que tendría gravísimos daños”, aseguró en conferencia de medios la embajadora de México ante la Unión Americana, Martha Bárcena

Mientras tanto, en otro foro, la titular de Economía, Graciela Márquez, dijo que hay un cierre parcial de la frontera norte, cosa que se debe a decisiones administrativas de nuestros vecinos “que se traducen en restricciones comerciales”, pero no a “restricciones al comercio” impuestas por Estados Unidos”.

Desde la perspectiva de la diplomática, la afectación si se concretizan las amenazas del presidente Donald Trump de cerrar la frontera si México no hace algo más para frenar el flujo de migrantes, “no sólo será para la economía en ambos países y con impactos particularmente fuertes en los distritos fronterizos de Estados Unidos y los municipios y estados fronterizos de México, sino en los niveles de confianza entre los dos países y la colaboración que existe”.

Destacó que la política migratoria del presidente Andrés Manuel López Obrador busca tanto una migración segura, ordenada y regular, como la protección de los derechos humanos y que se vea la migración como un fenómeno desde la perspectiva económica y social.

Asimismo, mencionó que se tiene claridad en México que “para lograr los derechos de los extranjeros que entran a territorio nacional debemos tener un mejor orden en la frontera sur porque si no sabemos quién entra no podemos proteger esos derechos. Vamos hacia ese ordenamiento y regulación de la frontera sur para tener un mejor registro”.

Por su parte, la secretaria de Economía ofreció una rueda de medios acompañada de Roberto Azevêdo, director general de la Organización Mundial de Comercio  quien visitó la capital de nuestro país,  y afirmó que Estados Unidos relocalizó a sus funcionarios en la vigilancia fronteriza por una restricción presupuestal,

Para Graciela Márquez, los productos más afectados por la situación fronteriza son los agropecuarios, hecho que afecta tanto a productores mexicanos como a consumidores norteamericanos, toda vez que escasearán vegetales frescos en los supermercados.

Asimismo, expresó que del lado mexicano se analizan otras opciones de transporte como puede ser por vía marítima, y precisó que no hay forma de poner una queja contra Washington ante la OMC, pues “tendríamos que esperar al cierre definitivo de la frontera como una medida de obstaculización al comercio y no en términos administrativos como ha sido hasta este momento.

En otro frente, la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio dice que de concretarse el cierre temporal de la frontera con Estados Unidos, podría  interrumpirse el  intercambio de productos y servicios con ese país vía terrestre por un monto de  mil 700 millones de dólares diarios.

José Manuel López, presidente de la Concanaco, explicó que autoridades estadounidenses deben resolver la reubicación de su personal aduanero para acelerar el ingreso de auto transportes de carga de México, y que espera que el cierre fronterizo anunciado por el presidente Donald Trump, “no se lleve a cabo y sólo sea parte de su estrategia electoral, como pensamos que se trata”

Mencionó que el auto transporte de carga es el más utilizado para el movimiento de mercancías entre los 2 países, en proporción de 71.2% para las exportaciones mexicanas y 66.9% para las importaciones, de acuerdo con datos del Buró de Estadísticas del Transporte de Estados Unidos.

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