El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, habría amenazado con despedir a funcionarios de la dirección de la Asociación Nacional Oceánica y Atmosférica, porque la oficina del Servicio Meteorológico Nacional en Birmingham contradijo al presidente Donald Trump, respecto a que el huracán Dorian afectaría al estado de Alabama.

 

La información la difunde The New York Times bajo condición de anonimato por 3 fuentes cercanas al asunto, y debido a la amenaza de Ross, la Asociación Oceánica publicó el viernes pasado una declaración sin firmar en la que desmintió su propia previsión de que Alabama no sería impactada por Dorian.

 

El NYT califica el incidente como “el más reciente ejemplo de cómo los funcionarios de la Administración mueven las palancas del Gobierno para acomodar las declaraciones de Trump”, y precisa que “pocos funcionarios del gabinete han sido tan leales a Trump como Ross”, inversionista multimillonario, exmagnate del acero, quien ha sido amigo y aliado del señor Trump en el mundo de los negocios, incluso antes de unirse al gabinete”.

 

Hace más de una semana, cuando el huracán pasaba por Bahamas y el presidente aseguró vía Twitter que Florida, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y Alabama se verán “probablemente más afectados de lo esperado” por el paso del ciclón que avanzaba hacia la costa este de la Unión Americana, el Servicio Meteorológico Nacional en Birmingham publicó en Twitter que “Alabama no verá ningún impacto de Dorian. Repetimos, no se sentirán los impactos del huracán Dorian en toda Alabama”.

 

Trump insistió y el 4 de septiembre, mostró un mapa de la Asociación Nacional Oceánica y Atmosférica que parecía haber sido alterado con un marcador permanente negro para incluir a Alabama en el área potencialmente afectada por Dorian. Finalmente este estado no fue golpeado por el huracán, y según las fuentes, luego de que el presidente mostrara el mapa, Ross llamó al administrador interino de la Asociación, Neil Jacobs, y le ordenó alinear la contradicción de la agencia con la versión de Trump.

 

Jacobs se opuso pero fue amenazado con que “el personal político de la NOAA sería despedido si la situación no se solucionaba”, incluidos altos funcionarios y ayudantes, que son designados para sus cargos por la administración en el poder.

 

La NOAA emitió una declaración sin firmar el viernes pasado, afirmando que “desde el miércoles 28 de agosto hasta el lunes 2 de septiembre, la información proporcionada por la NOAA y el Centro Nacional de Huracanes al presidente Trump y al público en general indicó que los vientos con fuerza de tormenta tropical del huracán Dorian podían afectar a Alabama”.

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