Federico Fellini cumple este 31 de octubre 27 años de fallecido y forma parte de la historia del cine como uno de los grandes directores en el séptimo arte. nacido en Rímini, Emilia-Romaña, el 20 de enero de 1920, es para muchos el mejor cineasta italiano después de la segunda Guerra Mundial

Nacido en una familia de clase media, Federico huyó de su casa a la edad de 8 años y se unió a un circo, aunque muy pronto retornó al hogar no sin antes recibir severa reprimenda de sus padres, y estudió en el Liceo «Giulio Cesare»,​ donde descubrió habilidades para el dibujo, lo que  le permitió obtener un empleo en el Cine Fulgor, cuyo promotor le encargaba retratos de los actores para anunciar las películas. De ahí pasó a publicar viñetas en el periódico y en la revista humorística “420” de Florencia en 1938, con la guerra a la vuelta de la esquina.4​

Fellini se interesó en su juventud por las películas de Chaplin y los cómics humorísticos estadounidenses, siendo influido por ello de tal forma que llegó a decir que la lectura intensa de esas historias en una edad en que las reacciones emotivas son tan inmediatas y frecuentes, condicionó su gusto por la aventura, lo fantástico, lo grotesco y lo cómico.

Antes de terminar la escuela secundaria en 1938, Fellini colabora con periódicos y revistas como dibujante, e incluso es guionista de la serie Flash Gordon, con dibujos de George Toppi, cuando el gobierno fascista de Italia prohibió la importación de cómics estadounidenses y fueron italianos los que les dieron continuidad para no defraudar a sus lectores.​

Fellini viajó a Roma para cursar la carrera de Derecho, pero en realidad buscaba ser periodista, siendo por unas semanas reportero en el periódico Il Popolo, donde se hizo amigo del actor, Alberto Sordi, cuya amistad duraría toda la vida.

Ingresó en 1940 ingresa al equipo editorial de la revista satírica italiana, Marc’Aurelio, y gracias a este trabajo, Fellini tuvo muchas ofertas de trabajo y buena paga. Durante estos años escribió secuencias cómicas para actores conocidos como Aldo Fabrizi y Erminio Macario, siendo así como conoció el cine: su primer éxito fue como dibujante publicitario para películas. Sus primeras obras fueron para la Alleanza Cinematográfica Italiana, compañía de Vittorio Mussolini, hijo de Benito Mussolini​.

En 1941 empieza a colaborar con el Ente Italiano Audizioni Radiofoniche, marca su debut en el mundo del espectáculo y el inicio de la relación afectiva y artística con Giulietta Masina. En julio de 1943, Giulia presentó a Federico a sus padres, y la pareja contrajo matrimonio en octubre de ese mismo año. Tuvieron un hijo que falleció tan sólo doce días después de su nacimiento.

En 1944, tras la caída del fascismo en  Roma, Fellini abrió una tienda de retratos y caricaturas, The Funny Face Shop, y en 1945 se produjo su primer encuentro con Roberto Rossellini, comenzando su contribución a la película más representativa del cine italiano de posguerra: Roma città aperta. Fellini también escribió guiones para directores como Alberto Lattuada (Sin piedad, El molino del Po), Pietro Germi (En nombre de la ley, La ciudad se defiende) y Luigi Comencini.

Después de colaborar en los guiones de otros films de Rossellini: Paisà en 1946 y L’amore en 1948;  debutó en la dirección junto a Alberto Lattuada con Luces de variedades en 1950, realizando para 1951 su primera película en solitario Lo sceicco bianco. Durante el rodaje de esta  cinta Fellini conoció a Nino Rota, el músico que lo seguiría por el resto de su carrera.​

Giulietta Masina se convirtió en su musa que fascinó al público en filmes dorados del cine italiano como Almas sin conciencia, Las noches de Cabiria, La Strada, Giulietta de los espíritus y Ginger y Fred. Otro actor favorito de Fellini fue Marcello Mastroianni, quien estudiaba interpretación en la misma escuela que Massina, y que fue gran amigo del director. Mastroianni aparece en algunas de sus películas más importantes, siempre interpretando el papel principal como en La Dolce Vita y Ocho y medio.

En sus tiempos de fama internacional y conquista de taquillas, Federico Fellini llega a la cima de su carrera, obteniendo premios Óscar y galardones en Cannes  por sus trabajos en La strada, Las noches de Cabiria, La dolce vita, 8 y medio, El Satiricón, Casanova y Amarcord.

Su época de madurez está marcada por su distanciamiento con la crítica y por su pérdida de rentabilidad coincidentes con el fin de la supremacía de los grandes estudios estadounidenses y europeos, y el relevo generacional en los primeros años 1970 a lo que se une el auge de la televisión   Sin embargo Fellini realizaría entonces obras más pequeñas y personales como clowns en 1970, Roma en 1972, Prova d’orchestra en 1979) o E la nave va en 1983.

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