Las investigaciones en torno a Donald Trump y el “Rusiagate” dieron otro paso ese viernes, luego de que Roger Stone, excolaborador del presidente de Estados Unidos, fue detenido por el FBI en su casa de Fort Lauderdale, Florida.

Stone, exconsejero del presidente, fue acusado de varios cargos presentados por el fiscal especial Robert Mueller,        quien investiga la posible injerencia de Rusia en la campaña electoral de 2016 que ganó Donald Trump a la demócrata Hillary Clinton.

Trump alabó en Twitter el 3 de diciembre pasado que Stone asegurará que no iba a testificar en la causa. el presidente escribió entonces que “esta declaración fue recientemente hecha por Roger Stone, básicamente diciendo que nunca será forzado a inventarse mentiras e historias sobre el ‘presidente Trump’ por un fiscal que está fuera de control. ¡(Es) bueno saber que alguna gente aún tiene ‘agallas’!”.

El exconsejero es acusado de un presunto delito de obstrucción de un procedimiento oficial, 5 delitos más por declaraciones falsas y por un cargo de manipulación de testigos.

Stone trabajó como asesor de Trump durante la campaña presidencial poco tiempo, aunque siguió ofreciendo después sus servicios según varios medios, teniendo, según The New York Times, gran influencia durante décadas en varias campañas electorales.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here