Aun cuando el presidente chileno Sebastián Piñera decidió dar marcha atrás al aumento de precio en el pasaje del metro, las protestas en Santiago de Chile no cesan y Ejército ha optado por aplicar un toque de queda.

De acuerdo con el general de división del Ejército chileno Javier Iturriaga, quien está al frente del operativo de seguridad durante el estado de emergencia impuesto desde el viernes en Santiago y zonas periféricas de la capital,  se decretó el sábado un toque de queda por la persistencia de los disturbios originados por el alza de los boletos del metro.

En una declaración, Iturriaga dijo que “habiendo analizado la situación y los desmanes que han corrido durante el día de hoy y teniendo muy en cuenta la obligación legal que tenemos de proteger a las personas y sus bienes, he tomado la decisión de decretar la suspensión de libertades personales de movimiento a través de un toque de queda total”.

Horas después, la autoridad militar de la Armada de Chile decretó  además el toque de queda en la región de Valparaíso después de que se reprodujeran en la ciudad costera los fuertes disturbios que ocurrieron en Santiago

El presidente Piñera había anunciado la suspensión del alza del pasaje del metro hasta que se llegara a un acuerdo que permita proteger a los ciudadanos de la influencia de los aumentos drásticos del dólar en la fijación de tarifas.

Con matices diferentes pero con claros tintes de protesta social, Ecuador vivió hace unos días una situación parecida cuando comunidades indígenas y transportistas entre otros, se movilizaron para protestar por el alza al precio de los combustibles por parte del gobierno, dando marcha atrás en la medida sugerida por el Fondo Monetario Internacional ante la magnitud de las protestas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos llamó al gobierno chileno a garantizar el orden público protegiendo la integridad de los manifestantes.

La CIDH, dijo que sigue “con preocupación” las muestras de descontento social en Chile, las mayores desde el regreso a la democracia en 1990, que llevaron al gobierno de Sebastián Piñera a aplicar la Ley de Seguridad Interior del Estado y sacar a los militares a patrullar las calles.

Agrega vía Twitter que “el Estado de Emergencia no debe impedir a las personas ejercer el derecho de reunirse y manifestarse pacíficamente, al tiempo que el Estado de Chile tiene el deber de garantizar el orden público, en el marco del respeto a los derechos humanos”.

foto: Notiamérica

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