Estados Unidos da otro dolor de cabeza al papa Francisco, y hoy se sabe que al menos 84 sacerdotes católicos abusaron sexualmente de menores de edad en iglesias de una diócesis en California, por espacio de 6 décadas según un reporte revelado por un bufete de abogados que tiene una demanda contra las autoridades eclesiásticas

La diócesis de San Bernardino había revelado en octubre pasado los nombres de 35 clérigos involucrados con abusos, todos fallecidos o excluidos de la diócesis, pero Mike Reck, abogado del bufete Jeff Anderson & Associates, asegura que la lista estaba no esta completa, pues no incluye los nombres de los acusados de abusos previos a 1978, cuando se creó la diócesis.

El letrado señala que los nombres que completan el reporte estaban en los archivos de la diócesis de San Diego a la que pertenecía San Bernardino y Riverside antes de 1978, así como en información recopilada en reportes de prensa, informes de otras diócesis y otras demandas judiciales.

Según el bufete, de 84 sacerdotes, 53 ya fallecieron, pero desconocen si el resto mantiene su ministerio, si salieron del país, si están bajo vigilancia o supervisión. Para Reck, “el resto de la información la tienen las autoridades de la iglesia. Exhortamos a los obispos a hacer lo correcto”.

El informe destaca que al menos 7 de los 84 sacerdotes abandonaron San Bernardino rumbo a México, incluido el sacerdote Fidencio Silva-Flores, que abusó a Manuel Vega, un policía retirado que tiene una demanda contra el Vaticano.

Y “lo vieron en México, como sacerdote”, dijo Vega. “Se salió con la suya, nos abusó y se mudó”.

La Iglesia católica lleva años de escándalo en escándalo, con revelaciones de abusos encubiertos por la jerarquía en todo el mundo, recientemente en Australia, Chile y Estados Unidos.

El bufete Anderson introdujo una demanda en Los Ángeles, en representación de una de las víctimas, Tom Emmens, para exigir que 11 diócesis de California revelen los nombres de cada clérigo acusado de agresión sexual, así como los reportes privados sobre esos abusos.

“Pedimos a todos los obispos que conviertan en una prioridad la seguridad de los niños y no oculten más información”, continuó Reck, quien aclaró que el recurso “no busca dinero”.

Otro escándalo se dio a conocer horas después, al trascender que líderes de la Iglesia católica estadounidense identificaron a 286 sacerdotes y otros cargos eclesiásticos, que habrían abusado sexualmente de menores de edad en las últimas décadas.

Al menos 15 diócesis del estado de Texas, incluyendo las de Austin, San Antonio, Dallas y Houston, revelaron nombres de religiosos que presuntamente abusaron de niños y adolescentes, en el marco de una campaña iniciada en agosto de 2018, cuando una corte de Pensilvania hizo públicos los casos de 300 sacerdotes que supuestamente hicieron lo mismo.

“Los obispos de Texas hemos decidido dar a conocer los nombres de estos sacerdotes en este momento porque es correcto y justo, con el objetivo de ofrecer recuperación y esperanza a los que han sufrido”, dijo en un comunicado el cardinal Daniel DiNardo, de la diócesis de Galveston-Houston

Luego de la publicación del informe judicial en el estado de Pensilvania en agosto, cerca de 50 diócesis estadounidenses han publicado listas con nombres de más de 1.200 curas acusados de abuso sexual a menores.

Como consecuencia del encubrimiento, casi todos los casos eran demasiado antiguos como para ser juzgados, ya que la mayoría son anteriores al año 2000, y el Episcopado de Estados Unidos anunció un plan integral para abordar la “catástrofe moral” que sufre el seno de la Iglesia estadounidense tras el escándalo de abusos sexuales a menores destapado en Pensilvania

El papa Francisco reconoció el lunes que el problema de los abusos sexuales del clero “continuará” de cara a la cumbre de febrero en el Vaticano para tomar medidas concretas. (con información de Afp y Efe)

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