Un cliente del restaurante de tapas Frog & Bull de la ciudad texana de Austin dejó una propina de 1.300 dólares el  pasado 1 de mayo, el día de la reapertura de los locales, después de que se levantaran las restricciones, impuestas por la pandemia de coronavirus.

Según el dueño del local, David Fernández, el hombre pidió que se le cobrara el doble por su consumo y, además, añadió una propina. “Su cuenta ascendió a 337 dólares. Luego pidió que le cobraran el doble y después le dio al camarero una propina de 300 dólares, y otros 1.000 dólares al restaurante”, afirmó Fernández.

El cliente firmó la cuenta con una simple nota: “Buena suerte”, informó la cadena CNN.

Como la mayoría de los servicios de alimentación en Estados Unidos, el restaurante fue golpeado fuertemente debido a la crisis del coronavirus, y el propietario tuvo que despedir a la mayoría de sus empleados.

El dinero extra de los clientes generosos ayudará al restaurante a pagar sus facturas, subrayó Fernández. (RT)

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