Horas después del arribo a México del expresidente boliviano Evo Morales, asilado en por el gobierno mexicano, la senadora opositora boliviana Jeanine Áñez, declaró que la Biblia retornó al palacio de gobierno, tras asumir la presidencia del Senado, lo que por sucesión la convierte en la nueva presidenta interina de Bolivia.

La asunción de Áñez se produce tras la renuncia de Morales, del vicepresidente Álvaro García y las posteriores dimisiones de la presidenta del Senado y el primer vicepresidente de la Cámara de Diputados. ahora debe facilitar nuevas elecciones para que un nuevo mandatario asuma el próximo mes de enero.

Mientras tanto, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, mantuvo su postura abiertamente pro norteamericana en su gestión como titular del máximo organismo de concertación continental, y consideró que quien cometió un “golpe de Estado” en Bolivia fue el expresidente Morales.

Sin considerar, que el hoy expresidente iba adelante por escaso margen antes de que se le diera la victoria de manera fraudulenta por más de 10 puntos, Almagro, en una declaración que firmaría Donald Trump, acusó a Morales de haber tratado de “robar” las elecciones el 20 de octubre.

En el marco de un Consejo Permanente de la OEA sobre Bolivia, el uruguayo dijo que “la sangre en la manos es de aquellos que cometieron el fraude electoral, la OEA no dio un golpe de Estado, dieron un golpe de Estado quienes se robaron la elección declarando la victoria en primera vuelta”,

Sobre la intervención de los militares en el proceso que derivó en la salida del poder de Morales, no se dijo nada y 15 países de la OEA pidieron la convocatoria de elecciones en Bolivia “lo más pronto posible”, al mismo tiempo que evitaron calificar de “golpe de Estado” la salida de Evo Morales de la Presidencia.

La declaración, además, considera que las nuevas elecciones deben “contar con nuevas autoridades electorales y con observadores internacionales, para generar credibilidad en el proceso de transición democrática”.

La declaración fue respaldada por 15 de los 34 países miembros activos del organismo: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, EE. UU., Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, incluido el voto venezolano del opositor Juan Guaidó.

El texto fue leído por el embajador de Brasil ante la OEA, Fernando Simas Magalhães.

Mientras tanto, militares daban el mando del país a la legisladora Áñez (foto)

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here