El autor del ataque terrorista en 2 mezquitas de la ciudad de Christchurch, Nueva Zelanda, planeaba un tercer atentado antes de que las autoridades lo detuvieran, según la policía neozelandesa.

El comisionado de policía, Mike Bush, citado por The News Zealand Herald, dijo que  “creemos que lo detuvimos en camino para seguir atacando”, se salvaron vidas”.

Bush no profundizó en el asunto para no “traumatizar a otras personas” y  elogió a sus “valientes” oficiales que arrestaron al pistolero 21 minutos después de que fueron alertados mientras se dirigía a otro ataque.

Un total de 50 personas murieron y otras 50 resultaron heridas cuando un hombre armado identificado como Brenton Tarrant, de 28 años de edad, abrió fuego dentro de 2 mezquitas de la ciudad de Christchurch el viernes pasado.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, anunció que el próximo viernes el país realizará 2 minutos de silencio para conmemorar a las víctimas de la masacre, y este miércoles regresó a Christchurch para ofrecer consuelo a los afectados del peor ataque terrorista de Nueva Zelanda.

“Hay una sensación entre los neozelandeses de que desean mostrar a la comunidad musulmana su apoyo, su amor”, dijo Arden y agregó que “el desafío para todos nosotros en el futuro es que puedan estar seguros al garantizar que nunca tengamos un ambiente donde la ideología extremista violenta pueda florecer. Y eso significa abordar el racismo y el extremismo donde sea que se presente”.

La primera ministra también anunció que el llamado islámico a la oración se emitirá el viernes en televisión y radio en apoyo a la población musulmana del país.

El líder religioso de la mezquita Deans Ave, Imam Gamal Fouda, quien sobrevivió al peor ataque terrorista de Nueva Zelanda, dijo que la medida mostrará al mundo que los musulmanes, y todos los neozelandeses no se rendirán ante el terror.

En más del tema, el joven que el pasado sábado rompió un huevo en la cabeza de un senador australiano, recibió donaciones por miles de dólares en ayuda que ahora quiere transferir a los sobrevivientes del atentado terrorista en Nueva Zelanda.

Will Connolly, de 17 años, se ganó la simpatía de la sociedad, al punto de que su acto de protesta contra el congresista Fraser Anning se ha convertido en tema de murales en Australia.

Luego del atentado, en Christchurch, el senador aseguró que “la verdadera causa del derramamiento de sangre en las calles de Nueva Zelanda es en primer lugar el programa de inmigración, que permitió a fanáticos musulmanes emigrar a Nueva Zelanda”, declaraciones que fueron condenadas por muchos.

Will se manifestó contra tal afirmación reventando un huevo contra la cabeza del político, lo que le mereció un par de puñetazos del legislador, su detención por parte de escoltas del senador, así como su arresto y posterior liberación.

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