El Gobierno de Estados Unidos informa este lunes que a partir de octubre próximo entrará en vigor una nueva regla que podría derivar en la negativa del beneficio de la residencia permanente a cientos de miles de personas.

El ordenamiento es impulsado por Stephen Miller, principal asesor antiinmigración del presidente Donald Trump, permitiría rechazar a solicitantes de visas temporales o permanentes por no cumplir con estándares de ingresos o por recibir asistencia social, cupones de alimentos, vivienda pública o Medicaid.

El cambio implicará que para acceder al beneficio, los inmigrantes deben se autosuficientes y no requerir de recursos públicos para satisfacer sus necesidades” dependiendo entonces de “sus propias capacidades, así como de recursos de familiares, patrocinadores y organizaciones privadas”.

Grupos de derechos humanos han criticado este plan de Washington para reducir la inmigración legal sin pasar por el Congreso para cambiar la ley. Según las nuevas reglas, más de la mitad de las solicitudes de “green card” serían denegadas, de acuerdo con el Instituto de Política de Migración.

Tan solo en 2016 se otorgaron unas 800 mil tarjetas, y la nueva regla deriva de la Ley de Inmigración de 1882, que permite al gobierno denegar visa a cualquier persona que pueda convertirse en una “carga pública”.

La mayoría de los inmigrantes no residentes no son elegibles para los principales programas de ayuda hasta que obtienen las tarjetas de residencia, pero la nueva regla publicada por el Departamento de Seguridad Nacional amplía la definición de una carga pública que descalifica a más personas. Los solicitantes ahora deberán mostrar niveles más altos de ingresos para obtener una visa.

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