¿Qué podemos entender como Depresión?
La Depresión puede considerarse como un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de tiempo prolongado. Y aquí hago referencia al tiempo porque no podemos negar que en algún momento del día o de nuestra vida vivenciamos alguno de estos sentimientos, la diferencia estriba cuando estas sensaciones se prolongan y generan un trastorno patológico en el individuo.
Te comento además que es un padecimiento que por estadísticas pareciera poco frecuente pues al menos en nuestro país lo padecen alrededor de 10 de cada 100 mujeres y 6 de cada 100 hombres, sin embargo estos registros aunque oficiales no reflejan la realidad del problemas por dos razones: la primera por el incorrecto diagnostico que se realiza en el consultorio en donde muchos médicos lo etiquetamos como otro padecimiento pues pocas veces el motivo real de la consulta es la depresión y la segunda razón va ligada a la primera pues buena parte de los síntomas de angustia, tristeza, ira, y de sensación de perdida, por nuestra propia cultura lo consideramos normal, o bien como resultado de nuestras conductas lo que hace mas grande el problema, el diagnostico y por consiguiente el tratamiento.
¿Se puede asociar a la Depresión con el estrés que a diario vivimos en las grandes ciudades?
Definitivamente si, el estrés con el que convivimos es un factor primordial, es el detonante que hace que aparezcan los síntomas, solo pensemos el estrés que vive día a día el gerente de una empresa, el ejecutivo bancario, las autoridades civiles que además toman decisiones trascendentales, claro esta que viven permanentemente en el estrés de las grandes ciudades, pero igualmente la ama de casa que hace que rinda el dinero para los alimentos y que además también trabaja, o el recién egresado de una licenciatura que no encuentra trabajo, en fin son muchos los factores que condicionan la aparición de esta enfermedad que no es exclusiva de las metrópolis pero que si es mas frecuente.

¿Cuál es la respuesta del organismo ante estas agresiones, como identificar el problema?
La Depresión es una enfermedad del sistema nervioso central, específicamente una enfermedad de neurotransmisión, es decir es un déficit en la transmisión de señales entre las células del SNC, las llamadas neuronas. Existen mercadores biológicos denominados neurotransmisores cuya función entre otros es precisamente favorecer la transmisión de señales entre estas células del SNC. Entre estos neurotransmisores se encuentran la dopamina la serotonina y la noradrenalina. Rápidamente te comento estos marcadores son secretados por las propias neuronas, la dopamina se encarga de inhibir o regular estas secreciones, la serotonina son responsables del buen animo, de fortalecer el lado afectivo del paciente e incluso de inducir el sueño, y la noradrenalina excita precisamente la transmisión de señales entre neuronas y de éstas a diferentes órganos del cuerpo. Como veras la deficiencia de estas sustancias explican bioquímicamente los síntomas de la depresión, en donde la alteración afectiva y del sueño son eje principal de las molestias del paciente.
¿Cómo se trata la depresión?
Un buen tratamiento inicia con un buen diagnostico, de allí la importancia de no confundir cualquier mal estado de animo pasajero con una depresión, que puede ser leve o severa y que la prolongación de los síntomas es la que hace la diferencia.
Habitualmente utilizamos los llamados antidepresivos que se encargan de actuar a nivel de los marcadores biológicos que ya comentamos favoreciendo su captación con lo que se alcanza la re – excitación de las neuronas, se mejora la neurotransmisión y las señales y sobreviene un alivio de síntomas, lamentablemente estos medicamentos son muy socorridos para “aliviar” cualquier malestar pasajero que no es precisamente una depresión lo que progresivamente genera una automedicación y mas aun una adicción a los mismos, pues el paciente recurre a ellos al querer experimentar el alivio ya comentado, mismo que desaparece inmediato a la suspensión del tratamiento. Uno de los riesgos que conllevan son las sobredosis automedicadas en donde en el afán de encontrar ese alivio del animo, se van ingiriendo cada vez mayores dosis y que puede conducir a serios problemas patológicos.
Afortunadamente desde hace muchos años como lo demuestran estudios realizados en nuestro país, los ácidos grasos ofrecen una bondad extraordinaria para mejorar y restablecer esas transmisiones neuronales de las que
Hablábamos, incluso existe un estudio realizado en el Reino Unido en donde se administraron ácidos grasos a personas que se encontraban reclutadas en donde el nivel de este era mayor y los resultados arrojaron que mas del 90% de los reclutas no presentaron signos de estrés ni de desordenes afectivos, lo que demuestra incluso la recomendación de la ingesta de AG de manera preventiva.
En el Desarrollo Cibe de investigación tecnológica en salud manejamos la depresión por medio de los ácidos grasos en sus diferentes presentaciones, el objetivo terapéutico que se alcanza no solo es mejorar los síntomas y la desaparición de los mismos, el objetivo central es corregir el desorden en la transmisión de señales entre las neuronas, favorecer y regular la producción y acción de la dopamina, serotonina y noradrenalina conduciendo así al total restablecimiento del paciente y no solo la eliminación de los síntomas, además ofrece la bondad de no generar adicción por ser un producto de origen vegetal y se encuentra exento de efectos por sobredosis porque aun en el remoto caso de una ingesta exagerada de los AG éstos no provocaran intoxicación alguna por su carácter natural al ser de origen vegetal.
¿Dónde podemos obtener más información?
Con todo gusto damos nuestro teléfono 5574 1234. Allí los atenderá la Dra. Claudia Rojas, médico cirujano egresada de la Escuela Superior de Medicina del Politécnico y con especialidad en fitoterapia por la UAM, con más de 9 años en nuestro programa de salud. Recuerde que esta propuesta está disponible para médicos y pacientes en el teléfono 5574 1234 o en Tepic 139 despacho 202.











