Inflación: percepciones diferentes. Por Alfredo Vega

Inflación: percepciones diferentes. Por Alfredo Vega

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En estos tiempos en los que muchos mexicanos están metidazos en los dimes y diretes cotidianos del cochinero en el que se baten desde hace ya medio año los candidatos presidenciales, hay quienes se truenan los dedos cada fin de semana cuando van a la tienda de autoservicio a “hacer despensa” y  se topan con la triste realidad de que cada vez hay menos productos en el carrito de compras, mientras que se paga en las cajas por ellos cada vez más.

Lo curioso de ello es que los reportes que nos entregan las autoridades a través del INEGI, entidad responsable de medir la inflación al igual que entidades como el Banco de México, nos dicen que la tasa de inflación está bajando. Algo no checa.

Pese a las explicaciones técnicas que me dan economistas a quienes eventualmente les consulto asuntos como este, nadie me saca de la cabeza que la vida se sigue encareciendo todos los días, y que eso de que la inflación está bajo control nomás no me convence, y creo que a usted que lee estas líneas, tampoco.

Cosa de repasar algunos ejemplos para darnos cuenta de esto.

inegi

El INEGI maneja, según los que “le saben”, una especie de canasta de artículos seleccionados por ser de consumo básico o importantes. Se trata de un buen número de productos cuyos precios de monitorean mes con mes y que en conjunto nos indican si el índice general inflacionario baja o sube.

Diariamente paso por una tienda de autoservicio para comprar productos y por ejemplo, una botella de agua de un litro, pasó en un mes de 4.50 a 6 pesos, es decir, más del 30 por ciento.

Fenómeno similar me encontré al adquirir frutas como la papaya y el durazno, o legumbres como el jitomate, la papa, con alzas de entre 5 y 20 por ciento promedio. Más aun,  comprar carne es toparse con aumentos cotidianos de acuerdo con carniceros consultados, y lo mismo sucede con algunas marcas de refresco, pan de caja y lácteos. Todo pa’rriba.

No es todo. Meseras de al menos 3 cadenas de restaurantes recién me confiaron que les entregaron “cartas nuevas” en donde vienen los platillos y sus precios. Siempre que un restaurante estrena cartas, es porque hay aumento de precios y así me lo ratificaron. peor aún, hay casos en los que los precios suben y los platillos se hicieron más chicos.

Y podemos tomar otro ejemplo, el de la gasolina, en donde el precio del litro Premium ya tocó los 20 pesos, luego de que cerró 2017 en 18.37, es decir, que en lo que va del año ha subido poco menos del 10% y caso similar ocurre con la magna.

En cuanto a la luz, se nos dice que el precio se ha mantenido o bajado gracias a la reforma energética, pero esto sucede con los hogares de bajo consumo doméstico, que según la CFE son la mayoría de los mexicanos, sin embargo, entre clientes con alto consumo o bien para el sector industrial y comercial, hay incrementos que también hay que considerar.

inflacion

Nos encontramos entonces ante 2 visiones diferentes de la economía en el país. Una, la del grueso de la población de clase media hacia abajo, que enfrenta todos los días aumentos de precios hormiga, y que cuando se suman y van al carrito del super, nos llevar a decir que la inflación no está bajo control y que las autoridades que miden el alza de precios nos mienten. Por otro lado, aparecen las autoridades y los expertos, que basan sus cifras en muestreos de precios de los productos de la canasta, y que nos aseguran que la inflación está bajo control.

Claro. ellos nunca van al supermercado o la tienda de autoservicio al menos una vez a la semana, y por lo mismo, no perciben el alza de precios. Es como si el alto funcionario que viaja todo el tiempo con escoltas y auto blindado, nunca es víctima de un atraco y sale a decirle a quienes viajan diariamente en el Metro o el Metrobús, que los asaltos van a la baja o de plano no existen.

Hay que mandar a los funcionarios públicos de compras al “super”. Su realidad difiere de la de muchos mexicanos a quienes de plano la quincena ya no les alcanza, así nos digan con bombo y platillo que tenemos la inflación más baja del último año.

Y espere…nos dicen en el gobierno que la gasolina se rige por los precios internacionales del petróleo. Es decir, si estos suben, lo mismo pasará con la gasolina. La crisis de irán y Estados Unidos tiene al barril de crudo arriba de los 70 dólares. O lo que es lo mismo…¿aumento en puerta?, o nos van a  congelar el precio subsidiándolo más de aquí a las elecciones.