Siria: guerra por el gas. Por Freddy Secundino S.

Siria: guerra por el gas. Por Freddy Secundino S.

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Es probable que los próximos misiles de Estados Unidos y sus aliados contra Siria apunten todos hacia las refinerías de este país y ya no a supuestas instalaciones de armamento químico. Pero es posible que, aunque las deje en añicos (como está ya la mayor parte urbana siria), no suframos una confrontación bélica mundial.

Lo que es un hecho es que el ataque del pasado viernes 13 fue la segunda advertencia al presidente Bashar Al-Assad (la primera fue la invasión en 2011 con el terrorista Estado Islámico) no sólo de que no debe oponerse a compartir el negocio multimillonario del futuro, el gas, sino que –y esto, en el fondo, es lo importante- la ubicación de Siria en el mapa la convierte en punto neurálgico para el futuro control geopolítico, pues se prevé que a partir de 2020 el gas comience a sustituir al petróleo como el energético número uno en el mundo.

Dado que en el Golfo Pérsico está el mayor yacimiento gasífero del planeta, Siria es paso obligado para transportar ese recurso natural hacia Europa, su principal mercado. A EU le daría mayor y mejor presencia en la zona: le quitaría poder a Rusia.

El conflicto armado en Siria no es, pues, “por la democracia”, como Occidente lo etiquetó en sus inicios, incrustándolo en la tómbola de la llamada “Primavera árabe”… Es por la hegemonía geopolítica mundial, financiada por el gas. Pero a fin de no evidenciar la codicia y la razón innegable del intervencionismo descarado en un país soberano, había que hallarle el lado coyuntural a la férrea ambición por quedarse con parte del energético sirio y el de su vecino Irán, sin caer en un problema bélico.

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     Siria. destrucción para qué

Como el clan Al-Assad ya tiene décadas gobernando su país, a pesar de que antes de 2011 no había desempleo y su economía iba hacia arriba, EU, sus aliados europeos y de la Liga Árabe decidieron financiar al EI (o ISIS, por sus siglas en inglés) y otros grupos terroristas de varios países de la región (Israel, Arabia Saudita, Turquía) y del propio Siria (con el autollamado Ejército Libre Sirio a la cabeza), para provocar una guerra civil que eventualmente derrocara de modo “legítimo” al poderoso Bashar Al-Assad. Que el EI volteara bandera y acabara con acciones de aparente traición a sus patrocinadores, es un tema de análisis aparte.

El ya irrisorio argumento de las “armas químicas” supuestamente usadas por el régimen de Al-Assad contra civiles, no es más que parte de una añeja, amplia y enredada estrategia político militar de EU para justificar en el discurso una intervención armada en otro país a cuyo gobierno considere “antidemocrático” con su ciudadanía. Lo hizo George W. Bush en Irak. Lo hizo Barack Obama en 2013 en Siria.

Lo hizo ahora Trump… Pero los tres casos han sido montajes videomediáticos. https://www.youtube.com/watch?v=wFDA1ghW_V8

https://www.youtube.com/watch?v=3zlcMeBFiSY

En ninguno han presentado pruebas. Rusia demostró que el que provocó los misiles del viernes 13 fue ordenado por Reino Unido a la organización cívico-militar autollamada “Cascos blancos”. https://www.youtube.com/watch?v=PeIObbSV2Tw

https://www.youtube.com/watch?v=l93xC1DJCuk

Éstos se disfrazan de “voluntarios” protectores de los derechos humanos y no son más que un grupo de espías y guerrilleros clandestinos al servicio de los aliados que financian y supervisan la guerra. Para el bombardeo del viernes 13 jugaron otra vez un diabólico papel, pero –también otra vez- fueron descubiertos  https://actualidad.rt.com/actualidad/268321-incidente-duma-montaje-pais-rusofobo

https://www.youtube.com/watch?v=lBkpDHyX120

https://www.youtube.com/watch?v=egvpNBXLEjc

Una guerra prolongada

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    Rand Corporation: (foto, Forbes)

La guerra civil comenzó en 2011 porque Bashar Al-Assad se negó a firmar un acuerdo con Qatar y Turquía (socios de EU) para un gigantesco gasoducto que partiría del emirato árabe del Golfo Pérsico y atravesaría Arabia Saudita, Jordania, Siria y Turquía, hacia toda Europa. Si bien es viejo el conocimiento de que Qatar, Irán y Siria están flotando en un monstruoso yacimiento de gas, la idea de hacerlo el negocio del futuro se concretó en 2008 y el proyecto se llama “Desvelando el futuro de la guerra prolongada”.

Ese año, la Rand Corporation (organización que estudia, analiza y sugiere soluciones a problemas político-sociales en el mundo, con sede en EU y oficinas en Europa y Australia https://www.rand.org/) le entregó -por pedido- al Ejército estadunidense un reporte de lo que había en el área en recursos energéticos y qué hacer para beneficiarse de ellos. Siria, Irán, Qatar y sus mares flotan sobre miles de millones de dólares en gas. Pero de los tres, sólo el emirato es aliado.

“La zona geográfica de las reservas probadas de petróleo coincide con la base del poder de gran parte de la red salafista yihadista. En el futuro previsible la producción mundial de petróleo estará dominada por los recursos del Golfo Pérsico”, dice tajante el informe de Rand, “Desvelando el futuro de la guerra prolongada”.

Cual juez mundial, sentencia lo que Trump ha tomado como una orden por cumplir a pie juntillas: “La región seguirá siendo, por tanto, una prioridad estratégica que interactuará con una guerra de larga duración”. Y sugiere lo que se ha hecho:

     “Seguir la estrategia de divide y vencerás entre suníes y chiíes, para debilitar sus energías en conflictos internos y de esta manera mantener el predominio en el Golfo Pérsico sobre los mercados del petróleo”.

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    Islam: divisionismos alentados

La fuerza político-militar que vislumbró y propuso Rand para lograr tales objetivos es la que se armó tal cual y opera tal cual en Siria. Subrayó realizar “acciones encubiertas, operaciones de inteligencia y guerra no convencional”. Y que el eje debía girar en torno a dos bloques: EU-Reino Unido-Turquía-Qatar-Arabia Saudita-Francia, contra Siria-Irán-Rusia. https://www.rand.org/content/dam/rand/pubs/monographs/2008/RAND_MG738.pdf

Tubería sangrienta

El bulliying bélico ya estaba claro y detallado en el papel. Sólo había que llevarlo a la realidad. Lo de confrontar a suníes contra chiíes era lo más fácil: mantienen una cruel e histórica guerra política y armada. Pero primero había que agotar el último recurso que, lo sabían muy bien, no tenía la menor importancia para los fines previstos. ¿Cómo convencer al mundo de que la guerra sería inevitable? Pues “regresando a la democracia” a pueblos sojuzgados por gobiernos tiránicos.

O sea, al imperial régimen Al-Assad bien podía encasillársele bajo esa etiqueta. Pero eso no bastaba para obligarlo a ceder parte del pastel gaseoso sin crear revueltas ni derramar sangre, pues no estaba solo.

Dado que Qatar era uno de los lados del rico triángulo energético pérsico, EU le pidió un proyecto para llevar su gas a Europa. Y unos meses después de que Rand entregó su informe-sugerencia-orden a EU, en 2009 el emirato trazó una ruta para la tubería que iniciaría en ese país y pasaría por Arabia Saudita, Jordania, Siria, Turquía, Bulgaria y de allí a toda Europa. Unos cinco mil kilómetros de largo, cuyo costo sería de 10 mil millones de dólares. Pero ni a Siria, ni a Irán (ni mucho menos a Rusia, sociotríada) les convenía. No sólo era un negocio qatarí, sino que el odiado enemigo (EU) estaba detrás. Bashar Al-Assad se negó a participar. Rusia lo apoyaba.

Vino el siguiente paso sugerido por Rand Corporation: la guerra suní-chií. EU la orquestó junto con miembros de la Liga Árabe contrarios históricamente de Siria, como Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita, Jordania e Israel, además de los europeos. Complotaron cambios en Siria imposibles de cumplir por Al-Assad. https://www.youtube.com/watch?v=sRqhLQ0iGu0. Y mientras “negociaban”, armaron al EI fuera y dentro de Siria -Al-Nusra-. Israel hizo lo propio con sus grupos terroristas.

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                                                                                                                                                                               Al -Assad. bajo fuego

Cuando Siria rompió con la Liga Árabe, comenzó la invasión disfrazada de lucha política “por la democracia”, para derrocar a Al-Assad. La operación inició en Alepo, al más puro y cruel estilo de las sangrientas invasiones del Imperio Romano, como contra las Galias, según lo cuenta Suetonio en su libro Vida de los 12 Césares: ahorcando la ciudad. Nadie mejor que la misionera cristiana argentina María Guadalupe Rodrigo, para contarlo: https://www.youtube.com/watch?v=E3a9PfB-RnQ

Ya habían organizado a la oposición política siria –que sí la había y participaba activa en la vida nacional- para que saliera a las calles a manifestarse en todo el país, en contra del régimen de Bashar Al-Assad. Éste hizo lo propio https://www.youtube.com/watch?v=2LNPAbBnmiY y comenzaron los balazos y los ríos de sangre por doquier. https://www.youtube.com/watch?v=THdMj0-LmRw

El dichoso proyecto frustrado del multimillonario gasoducto ha cobrado ya, al menos, unos 400 mil muertos, 12 millones de desplazados (dentro y fuera de Siria) y un número impreciso de heridos, lisiados y huérfanos, además de que casi todo el país está en escombros.

Un gigantesco gusano de gas

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    Gasoductos: negocio y guerra en Asia

Qatar es la tercera potencia mundial en reservas de gas natural y es la primera en gas licuado. El proyecto que el ex emir Hamad bin Jalifa al Thani presentó en 2009 y quería imponer a Siria se llama Qatar-Turkey Pipeline (Gasoducto Qatar-Turquía).

Pero, de concretarse, el emirato quedaría como el mandamás energético de la región, desbancaría a Irán y Siria, les acarrearía un conflicto entre sí y los metería en serios problemas con Rusia, pues le quitaría poder económico y político (hay una base naval rusa en el puerto sirio de Tartus y una aérea en Jmeimim).

Por supuesto que Al-Assad se negó a firmar y, sin su autorización, el multimillonario gasoducto era letra muerta… Acordó y aceptó en 2010 la propuesta de Irán (con Rusia como testigo, juez y parte), muy diferente a la qatarí. La tubería partiría desde el yacimiento South Pars (al suroeste de Irán), pasaría por Irak, Siria, Turquía, Líbano, el mar Mediterráneo, Chipre, Grecia y de allí a toda Europa.

El acuerdo lo firmaron Siria, Irán e Irak en julio de 2011, cuatro meses después de estallar las protestas contra Al-Assad en todo Siria. Su costo sería menor que el de Qatar (nueve mil millones de euros, con fuerte inversión rusa y china), implicaría menos tiempo de construcción (entraría en operaciones entre 2013 y 2014) y otros beneficios…, para Siria (mucho más corto en longitud que el qatarí y bombearía más de cien mil metros cúbicos de gas al día).

Se llamó Islamic Pipeline (Gasoducto islámico) o Friendship Pipeline (Gasoducto de la Amistad)… Pero la guerra civil ya estaba al alza y EU con sus aliados no lo firmarían, ni darían marcha atrás porque, de hacerlo, el poder político y económico que representa pondría a Rusia como el capitán de una súper potencia mundial, con Siria e Irán al lado (eventualmente hasta Irak, por ser parte de la ruta del gasoducto). En la actualidad, Rusia es el principal proveedor de gas natural a Europa.

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    Putin: intereses en juego

El presidente ruso, Vladimir Putin, trató de negociar con Turquía (son socios con fuerte intercambio comercial y los turcos son los principales transportistas de gas en la región), pero el primer ministro Recep Erdogan ya había firmado el proyecto de Qatar. Así que ya no se podía parar la guerra civil.

Hasta 2011, Siria contaba con reservas de unos dos mil 500 millones de barriles de petróleo y 0.3 trillones de metros cúbicos de gas. Qatar e Irán comparten el mayor yacimiento gaseoso del mundo: a tres mil metros bajo el suelo marino compartido del Golfo Pérsico hay 51 trillones de metros cúbicos de gas… Una fruta muy jugosa, ¿no?

Rusia provee a Europa de la cuarta parte del gas que consume. Eso es mucho dinero en ingresos. Y si se aprobaba el ambicioso Islamic Pipeline, su crecimiento, en todos sentidos, sería exponencial. También en 2011, Siria anunció que había descubierto un gran yacimiento de gas en Homs, con capacidad para extraer 400 mil metros cúbicos diarios.

El yacimiento que comparten Qatar e Irán tiene una extensión cercana a los 10 kilómetros cuadrados. Es el más grande del mundo. Sabedor de tal riqueza a futuro, en los años 90 del siglo pasado, Irán comenzó a expandir su discurso de querer entrar con gas en el mercado europeo, sin hacerle competencia a Rusia, pues, inclusive, participó en un proyecto ruso anterior llamado Nabucco. ¿Cómo va a permitir EU que uno de sus enemigos públicos nucleares sea potencia económica?

Para frenarlo, recurrió al viejo truco de las armas nucleares clandestinas y le recetó una serie de sanciones económicas, a la vez que amenazó a Europa, pues varios países no le hacían el feo a comprarle gas a Irán y dejar de depender tanto de Rusia. EU y Europa negociaron y se fueron con el proyecto de Qatar.

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     Iran. parte del negocio

Irán produce más de 200 mil millones de metros cúbicos de gas al año, pero sus exportaciones son mínimas (unos seis mil millones de ellos). Sin embargo, representa el 60 por ciento de su economía. Para cumplirle a Europa, de acuerdo con el Islamic Pipeline, tendría que invertir en la infraestructura gasífera, recursos cuya mayor parte pondrían Rusia y China.

Dato importante que cierra la pinza del inicio de este texto es que, según reportes del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, la mayoría de los ataques con drones que EU dice haber hecho contra el EI han sido en la zona noreste, donde se ubican 12 refinerías grandes… Pero sin víctimas: ataca cuando los terroristas ya las han abandonado. Ergo, la idea es destrozar ese brazo de la economía siria. Además, ha bombardeado sitios dizque del EI y aliados (protegidos, financiados y organizados por EU y aliados) que están, curiosamente, en la ruta del Islamic Pipeline.

Cuando, en 2013, Barack Obama ordenó misilazos contra la base aérea siria Al Shayrat de Idlib (norte del país), como castigo por un supuesto ataque químico lanzado desde allí por parte del régimen de Bashar Al-Assad, con saldo de decenas de muertos (muchos niños entre ellos https://www.youtube.com/watch?v=napLXdxzXUM), Trump escribió en Twitter:

“De nuevo, me dirijo a nuestro loco líder: no ataques Siria. Si lo haces, ocurrirán muchas cosas malas. De esta lucha, ¡Estados Unidos no obtendrá nada!”.

Según el gobierno ruso, decenas de misiles lanzados por las tropas de Trump y aliados el viernes 13, e interceptados por las baterías antiaéreas sirias, iban hacia diversas refinerías. ¿Hasta ahora le ha quedado claro a este acosador compulsivo cuánto obtendrá EU atacando a Siria? ¿Le pagará con el triunfo a la industria bélica estadunidense, su socia, su apoyo electoral? ¿Cumplirá a la letra el citado terrorífico informe que apresuró la invasión, “Desvelando el futuro de la guerra prolongada”? Ya lleva seis años. ¿Cuántos más?

 

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