Un Tribunal Electoral que sobra. Por Alfredo Vega

Un Tribunal Electoral que sobra. Por Alfredo Vega

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Para nadie es un secreto que la delincuencia en todas sus forma,s ha sentado sus reales en buena parte de la vida pública de nuestro país. Un día sí y el siguiente también, los mexicanos nos enteramos de infinidad de ilícitos que quedan impunes, porque la autoridad prácticamente no existe o la aplicación de la ley es selectiva y sesgada.

Sin embargo, lo que no habíamos visto, era que un tribunal de “alto nivel” avalara de una manera tan burda, actos irrefutables de delincuencia, y me refiero a la determinación que tomó el mal llamado Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que revirtió de nueva cuenta una decisión del Instituto Nacional Electoral, ahora para permitir que un delincuente electoral como Jaime Heliodoro Rodríguez se convierta en el segundo candidato independiente que competirá por la Presidencia de  la República en julio venidero.

Así, pese a las evidentes trampas en las que incurrió el llamado “Bronco” en la recolección de firmas de apoyo, mismas que están incluso documentadas, y de que hay investigaciones en curso para determinar el origen de los recursos que utilizó en su precampaña, los inútiles magistrados del TEPJF ordenaron al INE registrar la candidatura del gobernador con licencia de Nuevo León.

El fallo de la corte consideró que “no se respetó la garantía de la audiencia en el proceso de revisión” de firmas de Rodríguez. Esta decisión envía una vez más pésimas señales a la sociedad porque lo que se viene a demostrar es que hacer trampas y violar las leyes sí pagan en este país, toda vez que quienes deben impartir justicia,  son ineptos o corruptos.

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Ya habíamos señalado que el experimento de las candidaturas independientes fracasó rotundamente porque la mayoría de los aspirantes inscritos ante el INE para buscar competir por un cargo de elección popular bajo esta figura, actuaron de una manera deshonesta e hicieron trampas y chanchullos para obtener los apoyos suficientes, de acuerdo al número de firmas exigidas por la autoridad electoral para acceder a una candidatura. Unos más que otros, pero haciendo trampas al fin.

Margarita Zavala, expanista que en el fondo lo sigue siendo, no podrá quitarse el estigma de que no solo no se puede considerar una candidata independiente porque usó estructuras partidistas para capturar apoyos, sino que tampoco podrá deslindarse del hecho de que obtuvo de manera ilícita parte de las firmas requeridas por el INE para lograr un lugar en la boleta electoral; sin embargo, lo del “Bronco” supera la capacidad de asombro de muchos mexicanos. Mire que reunir cientos de miles de firmas falsas y aun así recibir el aval de un “Tribunal” para entrar en competencia electoral, ha dejado atónitos a muchos.

De esta manera, uno de los presuntos garantes de la legalidad que deberían tener las elecciones en México ha perdido la poca credibilidad que le quedaba. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, como está conformado hoy día, no nos ofrece ninguna garantía de seriedad ni de confiabilidad. No le creemos. No nos sirve, sobra.

El caso de la calificación de la elección de gobernador en Coahuila ya había dejado sentado un mal precedente respecto de las decisiones del mal llamado “máximo tribunal electoral del país”, porque la ley fue interpretada de tal forma por algunos “magistrados” que un delincuente electoral amarró la gubernatura de último minuto a pesar de que el INE había concluido otra cosa.

bronco

Más aún, en esa y otras elecciones locales, hubo diversas irregularidades por parte de casi todos los contendientes, y el Tribunal siempre encontró una manera de justificarlos para buscar quedar bien con todos. Finalmente, los partidos fueron los que les consiguieron sus asientos en el Tribunal y ni modo de morder la mano que las dio de comer.

Ahora esto, otra vez descalificando las determinaciones del Instituto Nacional Electoral. Ambos organismos parecen estar todo el tiempo en desacuerdo y lo que avala uno lo descalifica el otro. En este juego de fuerzas, el INE parece salir mejor parado ante la opinión pública, aunque prevalecen siempre las determinaciones del Tribunal, por desgracia.

Y luego se quejan de que haya quienes mandan al diablo las instituciones…¿Usted le cree al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación?: Yo tampoco.