Para México, la próxima ronda de negociaciones del TLCAN será decisiva

Para México, la próxima ronda de negociaciones del TLCAN será decisiva

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La sexta ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte a verificarse del 23 al 28 de este mes de enero en Montreal, Canadá, será decisiva para empezar a desatorar los temas más importantes, entre los cuales destaca la cláusula Sunset, precisó el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo.

Más aun, destacó que México está dispuesto a una revisión quinquenal del tratado, no así a una muerte súbita, y que el escenario será definitivo para para hablar de temas como el manufacturero en Estados Unidos, que “independientemente del debate, de las nuevas tecnologías, o si hacemos un cambio radical en las reglas de origen, podemos perder competitividad.

Durante su conferencia “Negociación del TLCAN y diversificación comercial” en la XXIX Reunión de Embajadores y Cónsules 2018,El titular de la Secretaría de Economía explicó que “tenemos que ser sensibles a que cada quien va a buscar colgarse de alguien dentro de sus objetivos, y ahí sin duda la solución está por una regla de origen fortalecida en el contenido regional automotriz”.

Precisó que hoy ese contenido regional es de 62.5 por ciento, porcentaje de insumos canadienses, mexicanos y estadounidenses de producción que debe contener cada automóvil que sea fabricado en cualquiera de los tres países.

Asimismo, destacó que lo más importante es entender que la lista de trazabilidad de algunos componentes automotrices tiene que ser repensada con las nuevas tecnologías, para mandar la señales adecuadas del fortalecimiento de las cadenas de valor en América del Norte, y que esto pasa por reconocer que hay una visión en Washington que nada puede estar por encima del sistema judicial estadounidense y del sistema de solución de conflictos de esa nación, “y ahí es un tema mucho más difícil de enfrentar”.

Guajardo Villarreal indicó que en dicho sistema existen tres capítulos fundamentales; el 19, que es para controversias comerciales; 11, para controversias de inversionistas, y 20,  para controversias Estado-Estado.

Apuntó que  “de ellos hay que ser muy claros, les digo que en el de inversionistas, yo no entiendo porque algo que ha funcionado tan bien de repente quisiéramos no sostenerlo”, y añadió que “entonces, la alternativa podría ser en automático, veamos el mercado europeo, vayamos a las cortes internacionales bajo el principio de que no debemos darle a los agentes privados el poder de retar las políticas públicas de los Estados soberanos, pero tampoco les gusta el modelo europeo;  entones, existe la posibilidad de que en el capítulo 11 se haga un “up-in” o  “up-out” y cada país decide si lo acuerda o no”.