De destapes y otras cosas. Por Alfredo Vega

De destapes y otras cosas. Por Alfredo Vega

0

El Partido Revolucionario Institucional, o mejor dicho, el líder indiscutido del priísmo, el Presidente de la República, fungió de nuevo como el fiel de la balanza y ahora José Antonio Meade se placea sin capucha porque ya es el candidato del tricolor a la silla presidencial en el 2018, porque no dudemos en que es el elegido y que registrar su candidatura en el partido para una contienda interna,  es mero formalismo porque no tendrá competencia.

A diferencia del discurso oficial de este gobierno en el que con frecuencia se descalifica el pasado cuando se alude al morenista Andrés Manuel López Obrador, aquí, el pasado no es defecto sino virtud, y el exsecretario de Hacienda se tomó la mañana de ayer para recibir la venia presidencial y entregar el cargo, dejando el resto de la jornada para darse una placeada entre el mediodía y las 8 de la noche, y ser “recibido” por los sectores del partido que en menos que canta un gallo ya lo ungieron como el elegido.

Las imágenes de los sempiternos y en algunos casos ya entrados en años dirigentes priistas en los sectores obrero, campesino y popular, desviviéndose en elogios y porras para el flamante abanderado, nos trasladaron a tiempos que creíamos superados y en los que el bendecido tenía que pasar primero por la CTM de Don Fidel Velázquez, líder histórico del organismo obrero más importante del Congreso del Trabajo.

De hecho, Velázquez, puro en mano, era el destapador oficial. Era quien quitaba la capucha al elegido.

Y a partir de hoy, todos a empujar a Meade, quien si bien parece ser la mejor carta que podía presentar el partido para intentar retener el gobierno, no cuenta con experiencia política, no ha competido por cargos de elección popular, y por tanto, inicia la carrera en desventaja ante un viejo lobo de mar como es López Obrador,  quienes se sumen a la contienda por parte de otros partidos de oposición con o sin Frente, y de candidatos independientes, que, al parecer, se reducirán al gobernador de Nuevo León.

Ahora, a jugar canicas políticas. Ya está claro que Andrés Manuel va por Morena y el Partido del Trabajo. Acaso se le sume Encuentro Social, pero el bloque parece estar bien definido, y se encuentra en el arrancadero con ventaja en las encuestas.

También está mas o menos claro que Jaime Heliodoro Rodríguez alias el “Bronco”, con o sin recursos de las arcas de Nuevo León,  cuenta con más del 50% del casi millón de apoyos que se requieren para ser candidato independiente, dejando muy atrás a la expanista Margarita Zavala.  “Bronco” podría ser el único sin partido que contienda por la silla mayor de Los Pinos.

Asimismo, el Frente Ciudadano sigue crujiendo y vayan o no juntos PRD, PAN y Movimiento Ciudadano, puede decirse que la o las candidaturas estarían entre el jefe de gobierno capitalino, Miguel Angel Mancera,  y el líder panista Ricardo Anaya. Cosa de días para saberlo.

Y por el PRI, será Jose Antonio Meade el candidato. Si el partido oficial organiza una contienda interna, solo será para aprovechar los tiempos oficiales que ofrece el IFE en tiempos de precandidaturas, y nada más.

Vistas las cartas, que no todas, habrá que especular qué sucede con algunas que permanecen ocultas en el resto de las baraja. Por ejemplo, ¿Qué harán los panistas que no quieren a Anaya y ven a Meade como su candidato, toda vez que este fue secretario de estado en la administración de Felipe Calderón?.  ¿ para quien trabajarán los senadores azules que hacen su juego en contra de su propio partido, y se identifican con Calderón Hinojosa?. ¿Que pasará con Margarita Zavala si no alcanza los apoyos suficientes para registrar su candidatura independiente, si el aspirante del PRI, es amigo personal y fue empleado de su marido?

¿Acaso una nueva versión de PRI-AN como lo ha planteado López Obrador?

Y los priistas, siempre disciplinados, ¿cómo reciben una candidatura no surgida de las filas de la militancia sino que se trata de un aspirante externo, porque aparentemente al interior del partido no había a quien escoger con argumentos para ganar?  Incluso, hubo que modificar los estatutos para extenderle  a Meade la nominación

El partido va iniciando y las cartas parecen echadas. Las propuestas y el lodo están por salir. Cosa de tiempo, muy poco tiempo.

Acerca del autor

Redacción

Somos un grupo de profesionales de la información y comunicación radiofónica y televisiva y ésta es nuestra ventana para expresar con libertad y responsabilidad puntos de vista sobre el acontecer nacional.

Su dirección de correo no será publicada, revise los campos marcados*