Ni “empleado” ni “maltratado” por Trump: Peña Nieto negoció bien. Por José Luis Morales Baltazar 

Ni “empleado” ni “maltratado” por Trump: Peña Nieto negoció bien. Por José Luis Morales Baltazar 

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No me gustaría estar en el lugar de Enrique Peña Nieto, porque soy de tierra caliente y me prendo más rápido que el boyler.

En cambio el Presidente se mantiene sereno, tranquilo, hasta impasible y sabe escuchar antes de contestar.

Las respuestas que le dio a Donald Trump en su reciente entrevista telefónica, así lo demuestran. Quizás no argumentó de la mejor manera a la postura de Trump en torno al supuesto déficit comercial de EU frente a México y su empeño en construir un muro en la frontera entre ambos países; pero no estoy de acuerdo con las opiniones de tibio y cobarde que columnista de periódicos y críticos políticos le Chan en cara ir no haber sido más incisivo y categórico en sus planteamientos.

Analizando la transcripción del diálogo que sostuvieron, queda en claro que Trump no baja la guardia y, aunque de manera bastante amable y lisonjera ahora, insiste en que el muro va y amenaza con imponer aranceles de hasta 35% a productos mexicanos que intenten ingresar a su país.

Al respecto, EPN también fue claro y preciso, aunque al estilo muy mexicano de “chingaquedito”, para alterar a la bestia; y así convenció a Trump de dejar hablar del tema del muro y aplicarse al análisis de otras cuestiones importantes del TLC con EU.

En una palabra, a eso se le llama saber negociar. Esto que ha sido tan cuestionado en medios, fue lo mismo que EU le pidió a la URSS para acabar con la crisis de los misiles: informas al mundo del retiro de sus ojivas de Cuba, pero callar el desmantelamiento de los cohetes de Estados Unidos en Turquía. Y la URSS aceptó sin demérito de su posición.

También ambos mandatarios estuvieron de acuerdo en establecer una relación comercial más equitativa entre México y EU. Eso, que fue justamente la intención de EPN en esa charla, de ningún modo es debilidad ni y mucho menos cobardía, pues habló no a título personal sino de México y no podía hacerlo con un cuchillo entre dientes y una granada en la mano, como dejan entrever algunos de sus críticos como el tal Maduro, desde una Venezuela convulsionada precisamente por ese estilo bronco, altanero perdonavidas que tiene para resolver sus problemas.

Existe un diferencia radical entre EPN y DT:  Peña Nieto es político a veces ingenuo, pero en este caso no creo que malintencionado; Donald Trump, es un negociador duro y nato; un empresario  metido con calzador a político que no olvida sus orígenes.  En este sentido, Trump llegó a la plática con información de primera mano sobre el estado de las relaciones comerciales entre México y EU y sobre las posibilidades reales que le confiere la constitución para imponer a México fuertes aranceles y las consecuencias económicas que una medida así traería a nuestro país.

Por el contrario, EPN exhibió una buena preparación político y diplomática, tirada al diálogo y a la negociación, pero, creo, sin mucha información y conocimiento a fondo de la situación industrial y comercial de México.

Y en esto Trump le gana de calle. ¿Deficiencia de EPN? Definitivamente no, pero sí de sus huevones y chambistas asesores, que lo han mandado una y otra vez a la guerra sin la debida preparación y asesoramiento.

La mente empresarial y negociadora de Donald Trump y la información de primera que maneja, más matiz que le recomiendan sus asesores y que él mismo elige, resultan proverbiales frente a la lata de recursos de Peña Nieto, y es el terreno donde Trump centró su discusión y lo quiso acorralar.

Nieto abunda más en las formas  el trato político del asunto y esta forma de actuación, más la serenidad que logra tener en momentos de gran tensión, lo salvaron esta vez y, almendras a mí, me dejó una buena impresión.

Durante varios años fui parte del equipo de asesores de un destacado, destacadísimo diría yo, empresario mexicano, hoy difunto. Siempre me admiró su capacidad de trato y negociación con el gobierno y otros empresarios. Su enorme sagacidad para ganar siempre. Hoy sus herederos perdieron su empresa, que llegó a ser de las más grandes de México, América Latina y del mundo, porque nunca aprendieron el arte de la negociar que dominaba su padre.

Peña Nieto debe sentarse a estudiar, aprender de la historia de EU y de quién es en realidad Donald Trump, cuáles son sus fuerzas y debilidades, como Trump reconoció en su plática reciente que lo hizo con Peña Nieto desde tiempo atrás, y seguramente está mejor enterado que él de la situación en que se encuentra las cuentas comerciales entre México y EU e incluso del problema del tráfico de drogas y narcotraficantes.

Textualmente le dijo Trump a nuestro Presidente: “La vez que nos conocimos te estudié”. Yo creo, como ya dije, que lo hizo desde mucho antes. Y seguramente también se aplicó a saber más de México y nuestros problemas. En este sentido, hizo lo que José Martí nos quiso enseñar a los latinoamericanos hace muchos años, cuando se fue a vivir un tiempo a EU, pero que no aprendimos: “He vivido en las entrañas del monstruo Martí – y por esa razón sé quién es y cómo piensa”. En pocas palabras, cómo torearlo y hacerle la faena,

En conclusión, no siento que Donald Trump haya avasallado a EPN ni que éste haya dialogado indignamente. Me parece que su desempeño fue mucho mejor que otras veces, y aunque juzgándolo en términos deportivos, no le concedo el triunfo; sí una derrota pero muy cerrada, por puntos, casi un empate. Nuncamente un baile como le pasa a México con selecciones de todo tipo.

Si partimos del escaso margen que ambos reconocieron tener para negociar, y del mayor peso de EU contra México en todos sentidos, una especie de Alemania cobra México en un Mundial, antes bien sería hasta un triunfo haberle sacado Trump la decisión de sentarse a negociar con México y callarse sobre la construcción de mentado muro. Esto frente a un perro de pelea ruda como Trump, quieran que no ya es un triunfo. Y si no, los invito a leer el libro:

LAS 12 LEYES DE LA NEGOCIACIÓN: O ERES INGENUO O ERES ESTRATEGA, de ALFRED FONT BARROT, editado por CONECTA, que entre sus lecciones destaca las siguientes:

“La negociación es una herramienta consustancial al ser humano, en la política, el trabajo y en las relaciones personales. Y saber negociar no consiste en ser una persona dura o avasalladora, ni en controlar emocionalmente una situación.”

En su plática con Trump, EPN salió bien librado conforme a estos conceptos.

“Negociar con éxito es cuestión de practicar aplicando las 12 leyes que invariablemente determinan toda negociación, y que parten del principio de que ser inteligente es mejor que ser agresivo.”

EPN sin duda fue inteligente, aunque repito, tal vez no se mostró tan informando como Donald Trump en las materias de su plática.

A continuación, las 12 leyes de la negociación de Alfred Font Barrot y una calificación de 1 a 10 sobre cómo las cumplieron Donal Trump y EPN:

  1. Ser inteligente es mejor que ser agresivo o que ser complaciente

DT: 8/ EPN: 9

  1. Un buen aterrizaje empieza por una buena aproximación

DT: 8/ EPN: 9

  1. O eres estratega o eres ingenuo

DT: 9/ EPN: 7

  1. Todo conflicto es gestionable pero no siempre es negociable

DT: 9/ EPN: 8

  1. Las palabras no son lo más importante, lo son las expectativas

DT: 8/ EPN: 9

  1. Los demás no cambian si no cambias tú

DT: 9/ EPN: 9

  1. El miedo al silencio amenaza seriamente a tu salud

DT: 8/ EPN: 9

  1. Los trucos sucios se lavan en casa y fuera de casa

DT: 9/ EPN: 9

  1. Las trampas decisionales capturan tu mente

DT: 9/ EPN: 7

  1. Uno cede porque cree que el otro no cederá

DT: 9/ EPN: 9

  1. El poder negocial reside en las alternativas

DT: 8/ EPN: 10

  1. Si entrenas es muy fácil

DT: 10/ EPN: 7

¡Quién ganó?

Anote su propia calificación y saque sus propias conclusiones.

Ficha biblográfica:

Las 12 leyes de la negociación, de Alfred Font Barrot, editorial Conecta.

De venta en librerías

 

 

 

 

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Acerca del autor
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José L. Morales

Lector de toda su vida, fue responsable de las secciones “Mundo de las Letras” en “Monitor” con José Gutiérrez Vivó y en el espacio de Janet Arceo en Radio Fórmula. Actualmente es académico universitario, conferencista, colaborador del espacio radiofónico “Reporte 98.5” en la primera emisión con Martín Espinosa y en el espacio sabatino con Antonio Valerio, así como director de aprendamosjuntos.com.

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