La Bella Voz

La Bella Voz

1

Encontrarse con voces jovencitas en la poesía mexicana actual –que parecen adultas, por el manejo preciso del verso y del mensaje–, sorprende gratamente y, siendo así, merecen ser difundidas. Es el caso de nuestra primera poeta aquí, la guerrerense Litzy Sareth, cuya poesía marcha con un firme y convincente compromiso social, sobre todo con la negritud en su estado… Y con ella, tres poetas consagrados con sus letras y con poemarios ya publicados. (Coordinador: Freddy Secundino S.)

Litzy Sareth Simón Fierro (Guerrero, Méx.)

https://www.facebook.com/Litzy.Sareth

ALLÁ VA LA NEGRA

Allá va la negra, decían con desprecio en un pueblo donde abundaba piel mestiza.

Allá va la negra, decían, mientras envidiaban su peculiar movimiento de cadera, mientras la mandaban a hacer los quehaceres más denigrantes y pesados, mientras esperaba su turno para ser atendida, porque su negrito estaba a punto de nacer, que espere la negra, ella aguanta más, decían. La negra sufre, la negra no sabe por qué le acortan su libertad, por qué la creen inferior, si en su costa amada todos son iguales, todos bailan al son de la mar y disfrutan juntos la puesta del sol.

La negra no entiende de sistemas, ni de imposiciones españolas, no entiende de multiculturalidades étnicas, tampoco sabe de racismo, ni de la invisibilidad que ha tenido por más de quinientos años, pero sí sabe de dolor, sabe de desprecio, sabe que es ella la culpable por portar una piel distinta, por hablar distinto, por mover el cuerpo a la par de los tambores, como su antepasada africana en las  tierras mexicanas.

Allá va la negra, decían, mientras la veían marcharse, a su costa, quizá.

Alejandro Benavides Roldán (Perú)

https://www.facebook.com/alejandro.benavidesroldan

ACABA DE MORIR UN ÁNGEL EN MI PECHO Acaba de morir un ángel en mi pecho uno como gota de lluvia,sin que yo pueda evitarlo ni dolerme,ni tiempo para volverme furia porque así es la vida devorada a segundos carnalmente, irrespirable, infraternalmente negra;para qué hablar de honduras si el que sufre y muere, sufre y todo es plástico desfile de luces,de sombras, de aves ciegas, de tiempo robando tiempo,de hora parada en deshora, de minuto diminuto para el que ansía, de minuto eterno para el que llora.

Barrio de pobres, llagas de mi costado,ángeles acribillados en mi pecho,números, sólo números, estadísticas de llanto,collares desprendidos del lacrimal de madres que son padres, abejas, ovejas, asnos, terrible caballada.

Qué cerca ronca la muerte en estos tiempos,qué manera de recorrer el dorso, de tensar omóplatos,de romper canillas y solazarse en las falanges,de saquear estómagos, desvertebrar y todo a plena luz.

Ángeles míos, deseosos de tener hambre, de defecar, para saber que estáis vivos,ya no hay llanto que os duela,ni han podido darse cuenta de cuándo se volvieron lluvia radioactiva,de cómo les borraron el mar de sus sueños,de cómo les quitaron el pez con su anzuelo de sus propias bocas,les robaron el aire que a fanegadas hace polvo,la luz que siempre estuvo detrás de sus ojos las hortalizas, la leche y el café.

Ángeles míos ahora reposan en mi pecho donde todo fermenta,todo se vuelve tormenta!

¡Sufro y no vale de nada SUFRIR!

*Del libro inédito Alturas. Autor de Ida y Retorno al mar. Poeta y narrador. Dirige el Grupo Cultural Papel de Viento, de Trujillo, y es Editor Gerente del sello Papel de Viento Editores de la ciudad de Trujillo. Estudió Antropología Social en la UNT.

 

Sergio Alarcón Beltrán (Hidalgo, Méx.)

https://www.facebook.com/sergio.alarconbeltran

AL FINAL DE TI

 

Al final de ti,

soy un cardumen

de olas que el vendaval arroja

hacia ningún puerto.

Soy un rumor sin cuerpo,

un arrecife abonado al sedimento

y la memoria del silencio.

Soy un barco indestructible

en espera del iceberg insurrecto.

Soy la última lluvia

de los últimos días.

La voz del último relámpago

extinguiéndose a la velocidad de la tormenta.

Soy un acueducto inmenso

en la soledad interminable del espejo.

Una ceremonia donde la última sortija

ofrenda la circunferencia final de luna llena.

Soy un pez

alojado en el gemido del incendio.

Soy, al final de mí, la impronta de la melancolía,

el fulgor de tu costado izquierdo.

 

*Del libro Canto astral, dedicado a la poeta Cristina Sánchez López.

Ángel Collado Ruiz (Cuba-México)

https://www.facebook.com/colladoruiz

EL HOMBRE DESNUDO
 a César Vallejo

Camina un hombre por calles del mundo
solo y desnudo mientras llora
es tan profunda su pena que al pasar
la gente abandona y lo sigue
va sin destino mientras otros se unen
cierra los ojos le toman la mano
mesan su cabello
hacen del hombre y su pena una antorcha
que guía
pobres hombres sin ruta
tanta vida vacía
cuerpo desnudo
llanto que espera
nadie sabe a dónde de la mano
al hombre el mundo lleva
tanto ciego que busca
vida después de la vida
cielo entre humo y carros
juventud eterna
salud a toda costa
miles se turnan para seguirle
detienen el tránsito
se paraliza la ciudad
desde la silla el que no puede caminar
agita un pañuelo
Mientras esto sucede policías han puesto
un cordón preventivo
De un lado el hombre desnudo que llora en silencio
seguido de miles que encontraron líder
del otro el silencio
orden, tropa, fuego, furia
Casi a punto de chocar
en el sitio más álgido
como pasa siempre
un poeta muerto pasa desnudo

Acerca del autor

Redacción

Somos un grupo de profesionales de la información y comunicación radiofónica y televisiva y ésta es nuestra ventana para expresar con libertad y responsabilidad puntos de vista sobre el acontecer nacional.

Su dirección de correo no será publicada, revise los campos marcados*