Más allá de las cifras. Por Alfredo Vega

Más allá de las cifras. Por Alfredo Vega

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El gobierno mexicano y varios analistas reaccionaron rápidamente a lo publicado en estos días por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres, en donde se aseguró que México era, después de Siria, el país del mundo que vive una situación de violencia con mayor en número de muertos, cosa que, con sus matices, tiene algo de cierto pese a que la metodología usada por esta institución no es la más afortunada

De acuerdo con el IISS, nuestro país registró la muerte de casi 23 mil personas en 2016, y en donde se incluye tanto a víctimas de la guerra contra el narcotráfico como a las de la violencia en general. La cifra es cercana a la que tiene el Sistema Nacional de Seguridad Pública, que estima en 20 mil 789 la cifra de homicidios dolosos en 2016.

Si se comparan estrictamente los números, el Instituto señala que Siria reporta en el informe anual sobre conflictos armados, 50 mil muertos por la guerra civil durante el año pasado.

Para el director general del IISS, John Chipman, “el número de muertes en México supera el de Afganistán y Somalia”, y esto es sorprendente “considerando que las muertes se pueden atribuir en casi todos los casos a armas pequeñas”, y en donde se trata de “un conflicto marcado por la ausencia de artillería, tanques o aviación de combate”.

La difusión del informe “Armed Conflict Survey 2017” caló en el gobierno federal, que a través de las secretarías de Gobernación y Relaciones Exteriores, puso en tela de juicio la información que coloca a México como el segundo país más violento del mundo, solo detrás de Siria.

De acuerdo con ambas dependencias, se utilizan cifras cuyo origen se desconoce, refleja estimaciones basadas en metodologías inciertas, y aplica términos jurídicos de manera equivocada, por lo que sus conclusiones no tienen sustento en el caso de México.

Apuntan que el reporte señala de manera irresponsable la existencia de un “conflicto armado (no internacional)” en México, cosa que para SEGOB y la SRE no es correcta, pues la existencia de grupos criminales no es un criterio suficiente para hablar de un conflicto armado no internacional.

Las dependencias del gobierno mexicano aclaran que tampoco es un criterio el uso de las Fuerzas Armadas para mantener el orden al interior del país. Más aún, Gobernación y la Cancillería agregan que el ranking de países que realizan los autores con base en sus estimaciones de homicidios carece de rigor metodológico, y que de acuerdo con cifras de la ONU de 2014, México está lejos de ser uno de los países más violentos del mundo.

Los argumentos del gobierno tienen peso y buena parte de razón. Los mexicanos no vemos tanques por todos lados, ni las dantescas escenas que ven diariamente los sirios (aunque se acercan por la crueldad con que actúan las bandas criminales mexicanas), y tampoco hemos presenciado la destrucción de ciudades enteras como lo padecen los sirios.

Sin embargo, las cifras ahí están, y si le preguntamos que sienten a los habitantes de Reynosa que son invitados por la autoridad a no salir de sus casas, o a quienes viven en diversos poblados de Guerrero, donde prácticamente hay toque de queda nocturno por obra y gracia de los grupos criminales, o a los papás que no llevan a sus hijos a las escuelas por temor a las balaceras, seguramente nos dirán que se sienten como en zona de guerra, en tierra de nadie, en tierra sin ley.

Contra las cifras no hay defensa alguna por mucho que nos matice la autoridad las causas de los miles de muertos que genera la violencia año con año en el país, desde finales del gobierno (¿gobierno?) de Vicente Fox, hasta la incompetencia de nuestras actuales autoridades, pasando por el belicoso e irresponsable gobierno de Felipe Calderón.

¿Informe con deficiencias el del IISS sobre México?, sí, pero, ¿podemos tapar el sol con un dedo?...

El número de muertos en México es muy elevado, y aunque no todos los casos corresponden a la guerra contra el crimen organizado, las cifras se dispararon, curiosamente, a partir de la irrupción abierta de bandas criminales en ciudades y poblados del país.

Cosa de ver números:

En 2005 fueron reportados 9 mil 921 crímenes

En 2006 la cifra subió a 10 mil 452 asesinatos

En 2007 el INEGI dio cuenta de 8 mil 867 homicidios

Para 2008 brincó a 14 mil 006

Durante 2009 creció aún más a 19 mil 803

En 2010 se disparó a 25 mil 757

En 2011 se registraron 27 mil 213 homicidios

En 2012 “bajó” a 22 mil 732

Durante 2013 volvió a crecer hasta 26 mil 037

Para 2014 descendió otra vez a 19 mil 669 muertes

En 2015 hubo 20 mil 525 homicidios en México,

En 2016 fueron reportadas 20 mil 789 víctimas mortales.

Y ya ni le digo como vamos este año, el más violento del sexenio.

…Saque sus conclusiones.

Acerca del autor

Alfredo Vega

Coordinador de información y productor de noticiarios radiofónicos. Fue coordinador y productor de los programas: Monitor de José Gutiérrez Vivó de 1983 a 1995 y coordinador de transmisiones internacionales. Productor General del informativo, "Detrás de la La Noticia" de Ricardo Rocha, Productor General de la primera emisión de Así es la Noticia en radio 13 y actualmente es coordinador de información y productor general del noticiario "Reporte" con Martín Espinosa, en Grupo Imagen. . Colabora en este sitio con la columna: Detrás del Cristal.

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