Alergias, tabaco y alimentos algunas de las causas que provocan mal aliento

Alergias, tabaco y alimentos algunas de las causas que provocan mal aliento

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Despertar con halitosis matutina puede hacer que tu boca se sienta seca y sucia. Mientras duermes, la producción de saliva se reduce y las bacterias que causan el olor empiezan a reproducirse, dejándote con el beso de la muerte cuando te despiertas.

Cepillar tus dientes y limpiarlos con hilo dental antes de dormir mantendrá limpia tu boca durante la noche. Ya que la saliva actúa como un enjuague bucal, intenta respirar por la nariz para evitar que la saliva se seque. La mejor manera de deshacerte del mal olor por las mañanas es levantarte y lavarte los dientes.

Tu alimentación afecta el aire que exhalas, especialmente las que contienen sabores aromáticos fuertes como la cebolla y el ajo. Cepillarte, enjuagarte o chupar una pastilla para el aliento sólo te ayudará a ocultar los malos aromas. Evita ciertos tipos de comida como la carne, el azúcar, las comidas con muchas grasas y picantes; los productos lácteos te ayudarán a eliminar el mal aliento.

Las bacterias que provocan el mal olor son atraídas por las proteínas en la mucosa y en las flemas. Cuando tengas sinusitis, resfriado o alergias, tus senos nasales producen más mucosa. Conforme ésta se filtre a tu garganta, notarás que tu aliento olerá más feo de lo normal.

Fumar no sólo te deja el aroma a cenicero que te delatará, el humo afecta el flujo de saliva en tu boca, lo que provoca que se te seque. Los químicos dañinos que se encuentran en los cigarros pueden provocar mal aliento.

La buena higiene oral aplica también para los dientes postizos, como con los dientes naturales. Las partículas de comida y las bacterias pueden encontrar un hogar en el espacio entre la dentadura y el tejido de las encías. Mientras que las bacterias crecen y la comida se desintegra, un desagrádale aroma se liberará. Remover las dentaduras para limpiarlas después de cada alimento y tallar suavemente las encías te ayudará a eliminar a las bacterias que causan el mal olor.

Es una de las más comunes causas del mal aliento. La “piel” sobre tu lengua actúa como una alfombra peluda donde las partículas de comida, las baterías y el goteo pos-nasal pueden acumularse, creando las condiciones ideales para que las bacterias crezcan.

Mantener una buena higiene bucal es esencial para reducir el mal aliento. Si no cepillas ni limpias con hilo dental, las peligrosas bacterias pueden atacar el esmalte de los dientes, lo que te provocará caries. Asegúrate de remplazar tu cepillo dental después de algunos meses, ya que una gran cantidad de microorganismos puede vivir en tu cepillo e infectar tu boca. Visita a tu dentista para una limpieza regular programada para ayudarte a que el crecimiento de la placa sea el mínimo.

Fuente: Revista Selecciones

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